El peligro de bañarse con lentillas: las amebas acuáticas y cómo puede infectar tu ojo según los expertos

Los especialistas advierten de que bañarse con lentillas aumenta el riesgo de infecciones oculares que pueden comprometer la visión
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La directora de la Clínica Martínez de Carneros, la doctora Paloma Martínez, ha advertido de que bañarse con lentillas aumenta el riesgo de sufrir infecciones oculares graves, algunas de ellas con consecuencias permanentes para la visión.
La especialista recuerda que millones de personas utilizan lentes de contacto a diario y que muchas mantienen el hábito de entrar en piscinas, playas, ríos, lagos, spas o incluso ducharse sin retirarlas previamente, una práctica que incrementa de forma significativa el riesgo de infección.
Entre las patologías que más preocupan a los especialistas se encuentra la queratitis por Acanthamoeba, una infección de la córnea provocada por una ameba microscópica presente en distintos entornos acuáticos, tanto de agua dulce como salada. Aunque se trata de una enfermedad poco frecuente, la mayoría de los casos se registran en usuarios de lentes de contacto.
"Cada verano vemos pacientes que desconocen que entrar en el agua con lentillas puede convertirse en un problema serio para la salud ocular. Es un hábito más frecuente de lo que pensamos y, sin embargo, completamente evitable", señala la doctora Paloma Martínez. La experta explica que las lentillas pueden favorecer la adhesión de microorganismos a la superficie ocular, prolongando su contacto con la córnea y facilitando la aparición de infecciones.
Dolor, visión borrosa y riesgo de trasplante
Los síntomas iniciales de la queratitis por Acanthamoeba pueden confundirse con otras enfermedades oculares. Entre los principales signos de alerta destacan el dolor intenso, el enrojecimiento, la sensibilidad a la luz, la visión borrosa, la sensación de cuerpo extraño y el lagrimeo constante.
En los casos más graves, la infección puede provocar cicatrices permanentes en la córnea, una pérdida severa de visión e incluso hacer necesario un trasplante de córnea.
"La queratitis por Acanthamoeba es poco frecuente, pero cuando aparece puede tener consecuencias muy graves para la visión. Lo preocupante es que su principal factor de riesgo es un gesto tan cotidiano como bañarse con lentillas", advierte la especialista. Además, los oftalmólogos han observado un incremento progresivo de casos en los últimos años, asociado al aumento del uso de lentes de contacto y a determinados hábitos de riesgo.
Desde la Clínica Martínez de Carneros recomiendan retirar siempre las lentillas antes de entrar en el agua, ya sea en piscinas, playas, ríos, lagos, spas o durante la ducha. También aconsejan no limpiar ni conservar las lentes con agua, utilizar únicamente soluciones específicas, mantener una correcta higiene de manos antes de manipularlas y cambiar periódicamente los estuches portalentillas.
Cuando sea necesario corregir la visión durante el baño, los especialistas recomiendan utilizar gafas de natación graduadas y acudir al oftalmólogo ante cualquier molestia ocular que aparezca tras la exposición al agua.
Como recuerda la doctora Martínez: "Nuestro mensaje es muy claro: si vas a entrar en el agua, las lentillas deben quedarse fuera. Es una medida sencilla que puede evitar complicaciones muy graves".
