Alimentación

La nutricionista Marta Marcè explica por qué el calor nos quita el apetito: "Hay algo que no se debería de dejar de hacer"

Foto de archivo de una mesa con comida
Foto de archivo de una mesa con comida. PEXELS
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Con las temperaturas extremas que cada vez son más habituales durante el verano, mantenerse bien hidratado se convierte en una prioridad. Y, aunque beber agua sigue siendo fundamental, la alimentación también desempeña un papel clave.

A menudo se pasa por alto que muchos alimentos contribuyen de forma significativa a la hidratación del organismo y, además, pueden ayudar a sobrellevar mejor el calor.

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Marta Marcè, nutricionista especializada en salud femenina y embajadora de Woments, explica qué alimentos recomienda durante esta época del año y cuáles es preferible limitar.

Para la experta, el primer paso es apostar por "una alimentación fresca". "Las frutas y verduras nos aportan muchísima agua. También platos como el gazpacho, al que incluso podemos añadir un poco más de agua para que sea menos espeso; las cremas frías de verduras, que muchas veces descartamos en verano; los batidos con fibra, frutos rojos y bebida vegetal, o una ensalada", señala.

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Eso sí, recuerda que una dieta equilibrada no debe prescindir de otros nutrientes esenciales: "Sin olvidarnos de la proteína y de los hidratos de carbono, que también tienen que estar presentes".

Los alimentos que conviene evitar

Entre los productos que recomienda limitar destaca el alcohol. "Deshidrata y, además, es un vasodilatador, por lo que aumenta la sensación de calor", advierte.

También aconseja evitar en la cena aquellos alimentos que resultan más pesados de digerir. En este grupo incluye las carnes rojas, los guisos, los platos con muchas salsas y los fritos.

"Que tengamos menos apetito no significa que debamos dejar de comer"

"Todos estos alimentos requieren más tiempo de digestión y teniendo en cuenta que la mayoría cenamos bastante tarde en verano por las horas de luz, puede que nos vayamos a la cama con la digestión a medio hacer y dificultar el descanso", explica.

Por ello, recomienda realizar una cena completa, pero basada en alimentos más ligeros. "Hay que cenar, es importante, y hacerlo lo antes posible. Lo ideal es elegir alimentos frescos, fáciles de digerir, que nos aporten todos los nutrientes sin exigir una digestión tan larga".

Qué comer cuando el calor quita el apetito

Las olas de calor también suelen provocar una disminución del apetito. Se trata de una respuesta fisiológica normal, ya que el organismo reduce la sensación de hambre cuando necesita destinar más energía a regular la temperatura corporal.

"Hay algo que no se debería de dejar de hacer. Que tengamos menos apetito no significa que debamos dejar de comer", subraya Marcè. En su opinión, una de las mejores estrategias consiste en mantener horarios regulares. "Eso hace que el cuerpo se prepare para tener hambre a determinadas horas y favorece que aumente el apetito".

Además, insiste en priorizar preparaciones frescas y ligeras, que suelen resultar más apetecibles que los platos muy elaborados.

Otra recomendación es moderar el consumo de café y refrescos. "Muchas veces nos quitan el apetito sin que nos demos cuenta. Lo importante es mantener las comidas principales, que son las que realmente nos nutren, y evitar sustituirlas por bebidas o por un picoteo constante".

Aunque durante los días de más calor cueste más sentarse a la mesa, la nutricionista recuerda que el organismo sigue necesitando los mismos nutrientes. "Aunque tengamos menos apetito, tenemos que comer bien porque nuestras células siguen necesitando esos nutrientes", concluye