Cómo las olas de calor envejecen tu cuerpo, según un estudio
La investigación analizó la relación entre la exposición repetida al calor extremo y la llamada edad biológica
Mayores y olas de calor: cómo protegerles de las temperaturas extremas del verano
Las olas de calor ya no son episodios excepcionales. Cada verano baten récords de temperatura, duran más días y afectan a un mayor número de personas. Hasta ahora se conocían bien sus consecuencias inmediatas, desde golpes de calor hasta un aumento de los ingresos hospitalarios y la mortalidad. Sin embargo, una nueva investigación apunta a un efecto mucho más silencioso y preocupante.
La exposición repetida al calor extremo podría acelerar el deterioro biológico del organismo y hacer que el cuerpo envejezca más deprisa de lo que marca el calendario. Es la principal conclusión de un estudio publicado en la revista científica 'Cyborg and Bionic Systems', cuyos autores analizaron la relación entre las olas de calor y la llamada edad biológica, un indicador que refleja el estado real del organismo más allá de la edad cronológica.
La edad biológica intenta medir cómo de envejecidos están realmente los órganos y sistemas del cuerpo. Dos personas nacidas el mismo año pueden tener una edad biológica muy diferente en función de factores como la alimentación, la actividad física, las enfermedades crónicas o las exposiciones ambientales.
En este trabajo, los investigadores plantearon si el aumento de las olas de calor asociado al cambio climático también podía convertirse en un acelerador del envejecimiento.
Más de 2.300 adultos seguidos durante dos años
El equipo, dirigido por Dengyong Xu, analizó los datos de 2.344 adultos chinos de mediana y avanzada edad. Para cada participante calcularon la edad biológica mediante un algoritmo validado que combina ocho marcadores clínicos y metabólicos obtenidos en análisis de sangre y exploraciones médicas rutinarias. Entre ellos figuraban los niveles de glucosa, colesterol, presión arterial, marcadores de inflamación y parámetros relacionados con la función renal.
Posteriormente cruzaron esa información con los episodios de olas de calor registrados en las zonas donde residían los participantes durante un periodo de dos años. Los científicos aplicaron distintas definiciones de ola de calor, teniendo en cuenta tanto la intensidad como la duración de los episodios, con el fin de comprobar si los resultados se mantenían consistentes.
Además, evaluaron el impacto de variables como el índice de masa corporal, el lugar de residencia -urbano o rural- y la región climática donde vivían los participantes.
El metabolismo parece desempeñar un papel clave
Los resultados mostraron una asociación clara entre una mayor exposición a olas de calor y un incremento de la aceleración de la edad biológica, especialmente cuando los episodios eran más intensos y prolongados.
Los investigadores observaron que las personas sometidas a más eventos de calor extremo presentaban un organismo biológicamente más envejecido que quienes habían sufrido menos exposición. El estudio también encontró indicios de que la alteración del metabolismo podría ser uno de los mecanismos responsables de este proceso. Según los autores, el estrés térmico favorece desequilibrios metabólicos que terminan repercutiendo en el funcionamiento de distintos órganos y sistemas.
Los efectos no fueron iguales para toda la población. La asociación fue más intensa en personas con sobrepeso, residentes en áreas urbanas y habitantes de regiones meridionales o subtropicales, donde la exposición al calor suele ser mayor.
Una amenaza añadida del cambio climático
Los autores subrayan que sus resultados muestran una asociación y no demuestran una relación directa de causa y efecto. Aun así, consideran que la evidencia es suficientemente sólida como para incorporar el envejecimiento biológico entre los posibles efectos sobre la salud derivados del aumento de las temperaturas extremas.
En palabras del investigador principal, Dengyong Xu, "nuestros hallazgos sugieren que la exposición recurrente a las olas de calor puede contribuir a acelerar el envejecimiento biológico, probablemente mediante alteraciones de la homeostasis metabólica". El científico añade que comprender estos mecanismos "podría ayudar a desarrollar estrategias de salud pública destinadas a proteger a las poblaciones vulnerables frente a los riesgos del calor extremo".
Los autores consideran que serán necesarios nuevos estudios de seguimiento y en diferentes poblaciones para confirmar estos resultados y esclarecer con mayor precisión los mecanismos biológicos implicados. Mientras tanto, la investigación añade un argumento más para reforzar las medidas de prevención frente al calor extremo, especialmente entre las personas mayores y quienes presentan factores de riesgo metabólico.
