Pablo García, farmacéutico, sobre los nuevos formatos de protectores solares: "Un error muy común puede hacer que la piel quede menos protegida"
El experto explica por qué un protector solar en spray puede protegernos menos, aunque tenga el mismo SPF que una crema, y cuando recomienda usar estos
El cáncer de piel, una amenaza creciente en niños: "Una quemadura solar en la infancia duplica el riesgo"
Cada vez ganan más terreno los protectores solares en formatos distintos a la clásica crema. Sprays, sticks o roll-on prometen una aplicación más cómoda y rápida, pero también despiertan una duda habitual: ¿protegen igual que una crema? ¿Y hay que reaplicarlos con la misma frecuencia?
La respuesta es sí, aunque con un matiz importante. Pablo García, farmacéutico conocido en redes sociales como @medicadoo y autor del libro El frío no resfría (Grijalbo, 2025), explica que el formato no modifica la protección que ofrece un fotoprotector, siempre que se utilice correctamente.
"Si indica un SPF 50+, protege un SPF 50+ independientemente de si es en crema, spray o roll-on, y eso se determina mediante un ensayo", aclara. Sin embargo, hay algo que se debe tener en cuenta.
El problema no es la protección, sino la cantidad que se aplica
El experto insiste en que los protectores solares son productos dosisdependientes. Es decir, el SPF que aparece en el envase solo se consigue si se aplica la cantidad adecuada.
"Si te colocas menos, te protegerá menos", advierte García. De hecho, subraya que reducir la cantidad no disminuye la protección de forma proporcional, sino exponencial, por lo que quedarse corto puede dejar la piel mucho más expuesta a la radiación ultravioleta.
La cantidad recomendada para obtener la protección indicada es de 2 miligramos de producto por cada centímetro cuadrado de piel.
¿Por qué los sprays y sticks pueden proteger menos en la práctica?
Aunque un spray con SPF 50+ protege igual que una crema con el mismo factor, conseguir esa protección depende de que llegue suficiente producto a la piel.
"Un protector en formato spray que se aplica a unos 20 centímetros de distancia es más probable que, si lo utilizas en la playa, parte del producto se pierda con el aire y no estés aplicando la cantidad correcta para evitar quemarte", explica.
Algo parecido ocurre con los sticks o roll-on. No es que sean menos eficaces, sino que resulta más difícil calcular si se ha aplicado la dosis necesaria.
En cambio, con las cremas es más sencillo seguir una referencia. El farmacéutico recomienda la conocida regla de los dos dedos:
- Dos dedos de crema para el rostro.
- Dos dedos para cada brazo.
- Dos dedos para cada lado de cada pierna.
- Cuatro dedos para el torso.
- Cuatro dedos para la espalda.
La mejor estrategia: crema antes de salir y spray o stick para reaplicar
Para aprovechar las ventajas de cada formato, García recomienda combinar varios productos.
Antes de ir a la playa o a la piscina, aconseja aplicar un protector en crema o leche, ya que facilita alcanzar la cantidad necesaria y cubrir todas las zonas del cuerpo. "De esta manera te aseguras de que no se te olvide ninguna parte, como el empeine o las orejas, y también de aplicar la cantidad correcta", señala.
Después, "durante la exposición al sol, los formatos en spray o stick resultan muy útiles para la reaplicación".
En definitiva, el experto resume que "el formato lo único que puede modifiar es si lo usas mejor o peor. La protección siempre es la que reivindica el producto".
¿Cada cuánto hay que reaplicar el protector solar?
La frecuencia de reaplicación es la misma independientemente del formato. En condiciones normales, el protector solar debe renovarse como máximo cada dos horas durante la exposición al sol.
No obstante, ese tiempo puede acortarse si el producto se elimina antes por circunstancias habituales del verano. "Es probable que esa protección se agote antes si te has bañado, has sudado o te has secado con la toalla", recuerda el farmacéutico.
Por eso, más que elegir entre crema, spray o stick, la clave para prevenir las quemaduras y reducir los daños provocados por la radiación solar está en aplicar suficiente cantidad desde el principio y reaplicar con frecuencia, especialmente después del baño o cuando el protector se haya retirado de la piel.