Incendio

Los incendios forestales, los responsables de la mala calidad del aire: la toxicidad de sus partículas son cada vez más peligrosas para nuestra salud

Cada verano, los fuegos son mayores en número, en tamaño y en toxicidad. Informativos Telecinco
  • Los incendios forestales ya se posicionan como la mayor amenaza para la calidad del aire en todo el mundo, un problema que afecta al medioambiente y a nuestra salud

  • Estos incendios se han triplicado desde 1990 en todo el mundo, generando una toxicidad del aire que está detrás de más de 100.000 muertes al año en la última década

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La contaminación atmosférica, advierten los científicos, es cada vez mayor en todo el mundo y los incendios forestales ya se posicionan como la mayor amenaza para esta calidad del aire, un problema que afecta tanto al medioambiente como a nuestra salud pulmonar.

Cada verano, se registra un mayor número de incendios forestales en todo el mundo, unos fuegos que son cada vez más grandes y más tóxicos. Esto, advierte la Organización Meteorológica Mundial (OMM), supone la mayor de las amenazas para la calidad del aire, dejando atrás los coches y las industrias.

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Contaminación, cambio climático y salud van de la mano

Los incendios forestales se han triplicado desde 1990 en todo el mundo, generando una toxicidad del aire que está detrás de más de 100.000 muertes al año en la última década.

"No importa lo limpio que esté el aire en tu ciudad por la reducción de emisiones de los coches y fábricas, si hay muchos incendios forestales, esa contaminación tiene un impacto enorme en el aire que respiras", advierte Lorenzo Labrador, científico de la OMM.

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El problema viene de la toxicidad de las micropartículas del humo forestal, que "al inhalarlas provocan inflamación en el organismo", explica Labrador. Una circunstancia que se agrava con las cada vez más importantes olas de calor que se registran en todo el mundo.

Son las conocidas como partículas PM2.5, las cuales unidas a concentraciones de contaminantes como el dióxido de nitrógeno y el ozono troposférico, provocan cada vez mayores problemas de salud relacionados con enfermedades respiratorias y cardiovasculares.

Estas son las más peligrosas y además, suponen un problema mundial, pues pueden desplazarse hasta lugares lejanos puesto que, recuerda el científico, "la calidad del aire no conoce fronteras".