En España, uno de cada cuatro ciudadanos es fumador pasivo y si se frecuenta una terraza, esa proporción aumenta a más de la mitad
La exposición al humo del tabaco provocó la muerte de 1,66 millones de personas no fumadoras en 2023
La OMS asegura que las políticas contra el tabaquismo están estancadas y los expertos reclaman nuevas alternativas
Las advertencias en las cajetillas de tabaco alertan de los riesgos para los fumadores, pero esos peligros también afectan a quienes están cerca. Un estudio señala que el daño se extiende a los fumadores pasivos, incluso en espacios abiertos como terrazas. La doctora Karen Ramírez, responsable de prevención de cáncer de la Asociación Española contra el Cáncer (AECC), recuerda que “si lo hueles, estás inhalando estas sustancias nocivas para la salud”.
El riesgo de convivir con fumadores
La magnitud del problema es global: más de 2.700 millones de personas en el mundo son fumadores pasivos y casi un tercio de ellas son menores de 15 años. La exposición temprana al humo afecta al sistema respiratorio y limita su desarrollo. Así lo explica Jessica González, neumóloga del Hospital Universitario Arnau de Vilanova, que apunta “al impacto que tiene en el desarrollo de enfermedades ya a nivel de adulto como EPOC, asma, bronquitis, incluso cáncer de pulmón”.
El humo ajeno también provoca muertes. Más de 1.600.000 fallecimientos se atribuyen a la exposición pasiva al tabaco, responsable además de la pérdida de casi 45 millones de años de vida saludable. En España, uno de cada cuatro ciudadanos es fumador pasivo y la cifra aumenta entre quienes frecuentan terrazas, donde más de la mitad respira humo de otros.
La única forma de protegerse, coinciden los especialistas, es alejarse del humo.