Las bebidas muy calientes se asocian a un mayor riesgo de cáncer de esófago, según un estudio británico

Las personas que tomaban sus bebidas “muy calientes” presentaron un riesgo tres veces mayor de desarrollar cáncer
Los investigadores analizaron tanto la temperatura a la que los participantes preferían tomar sus bebidas como la cantidad de té y café que consumían
Tomar las bebidas a temperaturas muy elevadas podría estar relacionado con un mayor riesgo de desarrollar uno de los principales tipos de cáncer de esófago. Es la conclusión de un amplio estudio realizado en Reino Unido que ha analizado los hábitos de consumo de casi un millón de adultos durante más de una década.
La investigación, publicada en International Journal of Cancer, ha utilizado datos de 977.282 personas procedentes de dos grandes estudios británicos: el Million Women Study y el UK Biobank. Los investigadores analizaron tanto la temperatura a la que los participantes preferían tomar sus bebidas como la cantidad de té y café que consumían cada día.
El estudio
Durante el seguimiento, que se prolongó de media entre 11 y 14 años según el grupo estudiado, se registraron 2.348 casos de cáncer de esófago. De ellos, 1.045 correspondieron a carcinoma de células escamosas y 1.303 a adenocarcinoma, los dos principales subtipos de este cáncer.
El resultado más llamativo aparece al analizar la temperatura. Las personas que aseguraban preferir sus bebidas “muy calientes” presentaron un riesgo aproximadamente tres veces mayor de desarrollar carcinoma de células escamosas que quienes las tomaban “calientes” o templadas. En concreto, el estudio calcula un riesgo relativo de 3,17.
Sin embargo, esta asociación no se observó con el adenocarcinoma de esófago, para el que los investigadores no encontraron una relación relevante con la temperatura de las bebidas. La diferencia es importante porque ambos tipos de cáncer tienen factores de riesgo y mecanismos de desarrollo distintos.
No solo importa la temperatura
El trabajo también estudió la cantidad de bebidas calientes consumidas. Después de tener en cuenta la temperatura, quienes tomaban seis o más bebidas calientes al día presentaron un riesgo un 71% mayor de carcinoma de células escamosas que quienes consumían menos de seis.
La asociación se mantuvo tanto entre quienes bebían principalmente té como entre quienes preferían el café, lo que apunta a que la temperatura podría tener más importancia que el tipo de bebida en sí mismo.
Los investigadores estiman que alrededor del 14% de los casos de carcinoma de células escamosas del esófago podrían evitarse si las personas que toman sus bebidas “muy calientes” pasaran a consumirlas a temperaturas más moderadas. Se trata, no obstante, de una estimación basada en los datos del estudio y no de una predicción individual.
