La presencia de calcio en las arterias de la mama puede triplicar el riesgo de desarrollar patologías del corazón
El 80 por ciento de las muertes por enfermedades cardiovasculares podrían prevenirse con un diagnóstico precoz
BilbaoEn Euskadi, las enfermedades cardiovasculares constituyen la primera causa de mortalidad en las mujeres. Las herramientas habituales de cálculo de riesgo cardiovascular y las pruebas diagnósticas tradicionales están diseñadas principalmente a partir del modelo masculino de la enfermedad, lo que perpetúa que el riesgo cardiovascular femenino pase desapercibido. Aproximadamente, el 80% de las muertes serían prevenibles con un diagnóstico precoz.
Osakidetza, en el Día Mundial del Corazón, que se celebra este 29 de septiembre, revela que hay una herramienta clave para prevenir y anticiparse al riesgo cardiovascular en las mujeres. No se trata de una nueva prueba sino de las mamografías que ya se usan para detectar el cáncer de mama. Ese cribado junto al de colon y cérvix ha permitido detectar en Euskadi detectar cerca de 9.000 cánceres en 10 años gracias a los cribados: "Sentirse bien no significa que no haya una enfermedad",
La evidencia científica más reciente indica que detectar calcio en las arterias de la mama puede triplicar el riesgo de desarrollar patologías del corazón. Con este proyecto pionero, Osakidetza apuesta por tener en cuenta en la investigación sanitaria las diferencias biológicas y sociales entre hombres y mujeres, las cuales requieren estrategias diagnósticas y terapéuticas diferenciadas. No pueden ser las mismas para los hombres que para las mujeres.
Detectar mayor riesgo fallos cardíacos
Las mamografías a las que se someten las mujeres vascas en el cribado de cáncer de mama podrían servir además de para detectar de forma precoz el cáncer de mama, para detectar a aquellas mujeres que corren un mayor riesgo de sufrir problemas cardiovasculares graves, como los fallos cardíacos.

De esta manera, las mamografías serían una herramienta clave para detectar el cáncer y las enfermedades cardiovasculares. La presencia de calcificaciones arteriales en las mamografías se interpreta como una señal de advertencia porque el riesgo de desarrollar patologías del corazón de multiplica por tres en esos casos.
Cada dos años las mujeres vascas de entre 48 y 69 años reciben una invitación para someterse a una mamografía dentro del programa de detección precoz del cáncer de mama. En 2027, Osakidetza quiere ampliar esa invitación a mujeres desde los 45 años e ir ampliando la edad máxima progrsivamente hasta los 74. De modo que, si esas mamografías se usaran para detectar la presencia de calcio en las arterias de las mamas, podría detectarse de forma precoz el riesgo cardiovascular en mujeres.
Se trata de una iniciativa pionera del Servicio Vasco de Salud. Un equipo multidisciplinar de profesionales de Osakidetza, junto al Instituto de Investigación Sanitaria Biobizkaia, desarrolla un proyecto orientado a reducir la brecha de género en salud cardiovascular. El proyecto, denominado EMABASKTM, Euskadi eMAkumeen BASKular prebentzioa, vincula la presencia de calcificaciones arteriales en las mamografías del cribado del cáncer de mama con una mayor probabilidad de desarrollar eventos cardiovasculares graves, como la insuficiencia cardíaca.
EMABASKTM, un proyecto liderado por Jesús Guzmán Revuelta, radiólogo de Osakidetza en la OSI Barakaldo-Sestao, junto a un equipo multidisciplinar que incluye especialistas en radiodiagnóstico, cardiología, medicina de familia y medicina preventiva. El proyecto ha sido, además, seleccionado para ser presentado en la próxima Conferencia Europea de Salud Pública, que se celebrará en Bilbao del 10 al 13 de noviembre, y en la que participarán más de 3.000 expertos.

