El Hospital Donostia defiende que el protocolo para detectar el virus del mono en el paciente que falleció "fue correcto"
El protocolo de Osakidetza insiste en que ambos hombres no compartieron estancia "en ningún momento" después de conocerse la infección, pero la familia dice que sí antes
El Hospital Donostia defiende, según El Diario Vasco, que el protocolo de actuación para detectar la viruela de mono "fue correcto", pese al contagio de un hombre de 61 años ingresado en el centro, que falleció a comienzos de esta semana.
La víctima, que llevaba semanas hospitalizada por una enfermedad oncológica, contrajo el virus después de compartir unos días habitación con otro enfermo cuyo diagnóstico positivo se conoció posteriormente.
El protocolo de Osakidetza insiste en que ambos hombres no compartieron estancia "en ningún momento" después de conocerse la infección, pero lo que obviamente destaca la familia es que antes de conocerse la infección sí que convivieron y que tardaron dos días en avisarles.
Porque la clave se encuentra es que en un primer momento, al paciente infectado por viruela del mono no se le detectó en un primer momento. El paciente índice o cero había ingresado por una complicación localizada en la garganta y no presentaba inicialmente lesiones características de la infección. Sí se le trató de un cuadro infeccioso con antibióticos.
Cierto que no presentaba el cuadro típico de un paciente infectado por viruela del mono como fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares, dolor de espalda, ganglios linfáticos inflamados, escalofríos, agotamiento y erupciones. Cuando ya se le detectó recibió el alta dada su buena evolución.
Lo que dice el protocolo
Lo que el hospital mantiene es que, una vez que al paciente se le detectó viruela del mono -la familia de la víctima dice que vio cómo cada vez más gente se ponía mascarilla, pero nadie les informó de lo que pasaba- se puso en marcha el protocolo que establece que los positivos por viruela del mono tienen que estar ingresados "en una habitación individual con baño incluido" hasta que "las lesiones hayan desaparecido o hasta el alta hospitalaria".
En este último escenario, el enfermo debe "minimizar las interacciones" con otras personas "evitando el contacto físico y las relaciones sexuales hasta que las lesiones hayan desaparecido por completo". Al infectado se le envió a su domicilio una vez confirmado el positivo.
La víctima, por su parte, llevaba varias semanas hospitalizada en el área de Otorrinolaringología por una enfermedad oncológica. Se encontraba en situación de inmunosupresión, además de padecer otras infecciones previas al Mpox.
En un comunicado, el Departamento de Salud aseguró que "no puede confirmarse de manera definitiva que el fallecimiento se haya producido como consecuencia directa de esta infección, si bien la probabilidad es alta".