El Gobierno aprobará la limitación de ultraprocesados en hospitales, residencias y centros escolares: así será a partir de ahora

El nuevo real decreto garantizará una mayor presencia de frutas, verduras, pescado y productos integrales
La medida del Gobierno para garantizar una alimentación saludable en colegios y hospitales: ultraprocesados y bebidas azucaradas, fuera del menú
Ni alimentos grasientos ni azucarados. Los productos ultraprocesados dejarán de tener cabida en hospitales, residencias de mayores, centros escolares con comedor y escuelas infantiles de 0 a 3 años.
El Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 aprobará mañana un real decreto para fomentar una alimentación más saludable y regular la oferta de estos productos en dichos espacios. La norma también afectará a las máquinas expendedoras, en las que al menos el 70% de los productos deberá ser saludable. Así lo explican también en vídeo Juan Tejón y Alfonso Núñez.
El ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, ya adelantó durante la rueda de prensa de presentación del Panel del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD), celebrada en octubre, que esta era "probablemente" "la medida más importante" que le quedaba por aprobar.
Bustinduy defendió entonces que la alimentación que se recibe en un momento "particularmente vulnerable", como ocurre durante una hospitalización o en una residencia, debe dejar de ser "una variable para obtener lucro o reducir los costes". El ministro reconoció que la norma genera "fuertes resistencias" porque hay "lobbys que no tienen mucho interés" en que salga adelante, aunque aseguró que el texto estaba ya "listo".

Así se limitarán los ultraprocesados
Según los detalles del real decreto que se dieron a conocer a finales de 2025, los productos ultraprocesados tendrán una presencia limitada en estos centros. En aquellos que ofrezcan alojamiento o pensión completa, no podrán superar las dos raciones semanales. En el caso de los desayunos y las meriendas, el máximo será de una ración a la semana.
La norma también busca garantizar una alimentación variada, con un 90% de frutas y hortalizas frescas de temporada, y establece que al menos el 70% de los productos disponibles en las máquinas expendedoras de estos espacios sean saludables.
Hábitos saludables desde la infancia
La regulación también pretende extender al primer ciclo de Educación Infantil, de 0 a 3 años, las pautas recogidas en el Real Decreto de Comedores Escolares Saludables y Sostenibles, aprobado el 15 de abril de 2025, que prohíbe servir bebidas azucaradas y bollería en los centros escolares.
La alimentación es, además, una de las cuestiones que más preocupa a las familias. "Cuando tenemos las entrevistas con las familias es de los temas que les dan más importancia, el tema de la alimentación", explica Susana Bouza, directora de una escuela infantil.
Y es que adquirir buenos hábitos alimentarios desde los primeros años resulta fundamental. "Si se acostumbran a alimentos hiperpalatables, ultraprocesados, azúcares desde entonces, eso ya sienta un precedente que dificulta que puedan llevar una alimentación saludable", advierte Melisa Gómez, nutricionista experta en pediatría.
La preocupación no es menor si se tiene en cuenta que más de la mitad de los adultos en España tiene sobrepeso, una situación que puede derivar en distintas enfermedades. Algunas de ellas, además, aparecen cada vez a edades más tempranas. "Estamos viendo índices de diabetes en niños cada vez más jóvenes", señala Gómez.
Más fruta, verdura, pescado y alimentos integrales en los comedores escolares
El real decreto también establece nuevos criterios para mejorar la calidad nutricional de los menús escolares. Todos los centros con comedor deberán garantizar el consumo diario de fruta y verdura fresca. Al menos el 45% de las frutas y hortalizas que se sirvan deberán ser de temporada.
Los menús tendrán que incluir entre una y tres raciones de pescado a la semana, al menos una ración de arroz o pasta integral y varias de pan integral.
En cuanto a los platos precocinados, como pizzas, empanadillas o frituras, su consumo quedará limitado a una vez al mes como máximo. Las frituras elaboradas en el propio centro y que no procedan de productos precocinados podrán servirse, por su parte, una vez a la semana.