De la protección solar al sudor... ¿Cómo se deben proteger los tatuajes del sol?

  • La hidratación y el uso de protector solar de factor elevado son básicos para proteger tus tatuajes durante el verano

  • Es recomendable evitar tatuarse durante el verano, ya que el calor y la sudoración favorecen la aparición de infecciones

  • Por mucho que nuestra piel tenga un aspecto más oscuro debido al tatuaje, no se encuentra más protegida frente al sol

Llevar un tatuaje se ha convertido en algo absolutamente común en nuestra sociedad: se calcula que al menos el 30 por ciento de la población de entre 18 y 35 años cuenta con al menos uno, y este porcentaje no deja de crecer. Por eso es importante conocer cuáles son los cuidados que debemos introducir en nuestro rutina para protegerlos y evitar problemas en estas zonas, especialmente en verano, cuando aumenta la exposición de nuestra piel al sol y a otros elementos dañinos. Toma nota de estos consejos sobre cómo proteger tus tatuajes del sol.

Cómo proteger tus tatuajes del sol este verano

El cuidado de la piel de las personas tatuadas es el mismo tanto en el caso de las personas que solo cuentan con un pequeño tatuaje como para el de quienes hayan tatuado su cuerpo al completo: en ambos casos, la hidratación y la protección solar son básicos.

Hay que distinguir entre los cuidados que debemos llevar a cabo cuando acabamos de tatuarnos y el mantenimiento posterior, una vez curada y cerrada la zona. En el caso de un tatuaje nuevo, la hidratación constante es básica, así como protegerlo con una banda plástica transparente que evite rozaduras y que impida la eliminación del producto hidratante.

En general, no se recomienda tatuarse durante el verano, ya que se trata de un periodo en el que solemos aumentar nuestra actividad física y acudir a espacios como playas y piscinas, donde el riesgo de rasguños y deshidratación comenta.

Una vez cumplida esta primera fase, los cuidados se centrarán en mantener la definición del tatuaje y evitar que se desdibuje, teniendo en cuenta que los pigmentos que posee un tatuaje son especialmente sensibles a la luz. Protegerlos del sol para mantener tu forma y color es muy importante si queremos garantizar su durabilidad en el tiempo.

Es importante no solo elegir un factor solar elevado, sino mantener una hidratación constante de nuestra piel. En concreto, conviene recordar recordar que, por mucho que nuestra piel tenga un aspecto más oscuro debido a la presencia del tatuaje, esto no significa que se encuentre más protegida del sol. Es necesario el mismo grado de protección solar que anteriormente, o incluso más.

Por otro lado, si no has podido resistirte y has decidido tatuarte durante este verano, lo más recomendable es evitar el baño durante los primeros días, así como la exposición directa al sol: la sudoración y el calor pueden causar picores e irritaciones, y favorecen la maceración de la herida e impiden la cicatrización.

Con todo, ten en cuenta que el contacto con el agua, el sudor, la arena, la suciedad presente en el ambiente… pueden incrementar el riesgo de infecciones en la zona tatuada. Especialmente durante primeros días, el uso de protección solar muy elevada es imprescindible, y deberás repetir la aplicación constantemente. Elige una loción que sea tanto hidratante como protectora frente a las radiaciones solares, y no olvides el uso de alguna pomada antiséptica o antibiótica que eviten posibles infecciones.