"Estoy desmotivado por la incertidumbre y la soledad del teletrabajo": recomendaciones para cuidar la salud mental
El coronavirus ha provocado demasiadas incógnitas y la falta de respuestas ha desembocado en inseguridad, desgana y pesimismo
El burnout o desgaste profesional pasa factura al 75% de los trabajadores que se han visto obligados a teletrabajar por la pandemia en España, según el estudio ‘Covid-19 Global Impact’ elaborado por la consultora especializada en salud Cigna
Olga, Ismael y Paula son jóvenes que estudian, trabajan o hacen ambas cosas y que están sufriendo en primera persona el estrés de la incertidumbre
Las reglas del juego han cambiado, y con la llegada del teletrabajo y las clases online son muchos los jóvenes que han perdido la motivación. Desde problemas para concentrarse hasta una fuerte apatía, las consecuencias psicológicas del coronavirus están afectando a gran parte de la población. De hecho, en el entorno laboral, el desgaste profesional está pasando factura al 75% de los trabajadores que están teletrabajando en España según el estudio ‘Covid-19 Global Impact’.
Además, de todos los problemas derivados de la pandemia, sin duda el más fuerte es la incertidumbre. No saber lo que va a pasar el mes siguiente está provocando una sensación de indefensión en trabajadores y estudiantes. ¿Habrá rebrotes? ¿Nos confinarán de nuevo? ¿Tendremos que pasar en casa 24 horas como hace unos meses? Son demasiadas incógnitas, y la falta de respuestas ha provocado un clima de inseguridad, desgana y pesimismo.
¿Cómo están viviendo los jóvenes el arranque del nuevo curso?
Olga tiene 24 años y está preparándose las pruebas del MIR (Médico Interno Residente). “Desde diciembre llevo sin pisar una biblioteca y a lo mejor otros opositores y estudiantes son capaces de concentrarse bien en casa, pero yo no”, relata. “Además todavía no se sabe la fecha del próximo examen. Somos miles de personas con un futuro borroso. Es injusto y al final afecta a nuestra salud”.
Su situación refleja a la perfección la sensación de descontrol que están experimentando los jóvenes españoles. Al cambio drástico de la rutina de estudio se suma la falta de información sobre las fechas de las oposiciones o exámenes.
En el caso de Ismael, de 26 años, el cambio de rutina ha afectado a su trabajo. “Soy una persona que necesita contacto. Me gusta trabajar con gente y estando solo no solo rindo peor, sino que también me encuentro mal anímicamente”, afirma. “La incertidumbre y la soledad del teletrabajo me tienen desmotivado”.