Fascitis plantar: qué es y qué hacer para evitar el dolor en el talón

  • La inflamación de la fascia plantar se manifiesta por un dolor o pinchazo agudo

  • Es más frecuente en corredores y personas que utilizan mucho tacones

  • Hay ejercicios, plantillas y otros remedios que evitan que aparezca

La fascitis plantar es una de las causas más comunes de dolor de talón y puede llegar a ser realmente molesta. Por desgracia, lo sufren más personas de las que pensamos. Concretamente alrededor de un 10% de la población lo padece en algún momento de su vida. ¿En qué consiste y qué puedes hacer para aliviar o prevenir la dolencia?

La fascitis plantar se manifiesta por un dolor en el talón recurrente. Generalmente es más leve al caminar y más fuerte al levantarnos, con los primeros pasos, y es un achaque más frecuente en corredores y en personas que usan tacones. Puede llegar a ser intenso hasta el punto de llegar a obligarte a sentarte durante un paseo con un dolor que hace ver las estrellas.

Consiste en la inflamación de la fascia plantar una gruesa banda de tejido que recubre la musculatura de la planta del pie y va desde el hueso del talón hasta la raíz de los dedos. El ligamento se lesiona y por consiguiente el pie no puede ser 100% funcional, sobre todo a la hora de hacer deporte.

¿Se puede prevenir la fascitis plantar?

Hay ejercicios y calzados que ayudan a minimizar el riesgo de sufrir fascitis plantar.

Ejercicios:

  • Para fortalecer el plantar, siéntate en una silla y coloca una toalla en el suelo. Agárrala con los pies y llévala a las manos. Después de soltarla, tira de los dedos hacia ti para estirar el arco del pie.
  • Otro ejercicio consiste en colocar una pierna delante de la otra, apoyando completamente el talón para estirar el gemelo. Puedes apoyarte en una pared.
  • Si eres deportista, procura aplicar frío entre 10 y 15 minutos todos los días y reposar bien el pie.

Otros remedios contra la fascitis plantar:

  • Para hacer deporte, es importante usar las zapatillas adecuadas, con suela gruesa que amortigüe si vamos a correr y que controle la pisada y el peso.
  • Si el dolor es intenso y recurrente, lo suyo es ir a un especialista para que haga unas plantillas a medida que nos harán la vida mucho más sencilla. También existen plantillas especificas para la fascitis que se venden sin prescripción.
  • Los calcetines de compresión pueden ayudar, pero cada caso es cada caso.
  • También se venden protectores de talón y mallas de compresión del tobillo.
  • Los masajeadores de madera o silicona, o las bolas de masaje más desarrolladas que aplican frío en el pie, pueden reducir la fatiga y los calambres por la fascitis plantar.
  • Por último, las férulas para llevar por la noche, reforzadas y ajustables, fijan una distancia entre los pies y la tibia para garantizar la extensión permanente de la fascia y evitar los dolores mañaneros.

No obstante, lo más recomendable es acudir al médico para recibir un tratamiento personalizado y, si nada funciona, requerir la ayuda de un fisioterapeuta.