Descubren una superbacteria en una mina abandonada que podría ayudar a vencer al cáncer
La superbacteria NL19 podría utilizarse en medicina, veterinaria e industria alimentaria
La cepa sobrevive en ambientes extremos y tiene un gran potencial biotecnológico
La Universidad de Aveiro (Portugal) ha descubierto una superbacteria bautizada como NL19 que sobrevive en ambientes extremos, como el de la antigua mina de uranio Quinta do Bispo, en Viseu, donde fue identificada. Aislada de terrenos con altas concentraciones de metales radiactivos, los científicos de Aveiro han demostrado que por sus características las superbacterias podrían llegar a utilizarse en medicina, veterinaria y la industria alimentaria, según informa 'Diario de Sevilla'.
La Pedobacter portucalensis, como ha sido llamada, es una nueva especie del género Pedobacter. Los ambientes extremos han demostrado ser prometedores como fuentes para el descubrimiento de microorganismos con potencial biotecnológico. Bajo esa premisa, los investigadores estudiaron las minas de uranio ya desactivadas en Quinta do Bispo, donde muchos desechos tienen altas concentraciones de metales y radionúclidos de uranio.
"Esta cepa produce antibacterianos contra una variedad de bacterias importantes no solo en la medicina, sino también en la industria alimentaria, en la acuicultura y en la agricultura", confirma Sónia Mendo, coordinadora del proyecto. "Se aisló en un ambiente extremo, en lodos que tenían altas concentraciones de metales y radionucleidos de la serie del uranio, y en un ambiente escaso en nutrientes, lo que en ocasiones es un factor que también contribuye a la síntesis de algunos metabolitos como los antibacterianos, entre otros", añade.
Además de la propiedad antibacteriana de esta nueva bacteria, también está en curso la evaluación del importante potencial biotecnológico que tiene el microorganismo como productor de antifúngicos, antivirales y agentes anticancerígenos, entre otros compuestos bioactivos. El trabajo está siendo desarrollado por la estudiante de doctorado Cláudia Covas y cuenta con la colaboración de la investigadora postdoctoral Tânia Caetano y Pedro Domingues, investigador del Departamento de Química de la UA.