7 red flags en la primera cita con tu ligue de Tinder para huir sin mirar atrás

Han pasado más de diez años desde que las aplicaciones de citas llegaron a nuestras vidas para cambiar las reglas del juego. Antaño todos pensábamos que quienes las consumían querían única y exclusivamente sexo, pero a día de hoy Tinder es una forma más de ligar y, con suerte, conocer a una persona que merezca la pena.

La gran pregunta es cómo convertir una conversación a través de Tinder en algo sano, serio y con futuro. La clave está en las citas. Si bien puede darnos mucho vértigo conocer en persona a un ligue de Tinder, es inviable hablar durante semanas con una persona sin avanzar. Para que funcione tenéis que dar un paso más, poner fecha y hora, y conoceros en persona. Pero ojo, porque no está todo hecho. No solo tenéis que tener una cita, sino que tenéis que tener una cita con las 3 erres: respetuosa, relevante y con responsabilidad afectiva. Es decir, en la que te sientas cómodo/a en todo momento, en la que habléis de cosas más o menos importantes y no solo del tiempo, y en la que cuidéis mutuamente vuestras emociones.

Desgraciadamente, no siempre se cumplen estos tres requisitos. Por eso es importante identificar las red flags de una primera cita: esas señales de alarmas que indican que, por tu salud mental, conviene huir sin mirar atrás.

1. Juzga tu pasado sentimental

Empezáis a hablar de vuestro pasado y, sin darle mucha importancia, le cuentas con cuántas personas de Tinder has estado. Su cara cambia por completo y suelta un “joder, ¿tantas?”. Hasta luego, amigo.

En el lado opuesto, has tenido muy pocas experiencias amorosas o sexuales, y cuando se lo dices te suelta un espontáneo “¿Solo con esos? ¡Qué poco!”. Huye.

Da igual con cuánta gente te hayas acostado o mantenido relaciones serias. Nadie, y mucho menos una persona a la que acabas de conocer, tiene derecho a juzgarte. Si tu ligue de Tinder te hace sentir incómodo/a por tu pasado afectivosexual en la primera cita, ten por seguro que esa sensación irá a más.

2. Critica a sus ex

Casi todos tenemos ex horribles, pero, ¿qué probabilidades hay de que todas las personas con las que ha estado sean tan malas malísimas como las pinta?

Frases como “todas mis ex estaban locas” son una red flag de manual. Además, por muy bien que trates a esa persona, el día de mañana te convertirás en una más de la lista de “ex perversos/as”. No es culpa tuya, es que tiene nula capacidad de autocrítica.

3. Es condescendiente con tus gustos

Le dices que te gusta el reggaetón, te mira por encima del hombro y se empieza a burlar de ti diciéndote que eso no es música, que es basura. ¿Te suena esta historia? Cambia el reggaetón por cualquier otro gusto: te gusta el World Of Warcraft y te dice que eres muy friki con desprecio, te gustan las sagas de literatura romántica y te dice que eso es muy infantil, te gusta ver La Isla de las Tentaciones para echarte unas risas y desconectar y te dice que eso es de incultos. El problema no son tus gustos, el problema es que tu ligue de Tinder se cree superior a ti.

4. No tiene el mínimo interés en conocer tus opiniones

El objetivo de la cita es conoceros, no que tu ligue suelte un monólogo. Sí, lo sé, hay personas más tímidas y otras más extravertidas o con mayor don de la palabra. Eso es maravilloso, la diversidad es constructiva. El problema surge cuando no se interesa en tus opiniones en ningún momento aprovechando tu timidez o tu falta de iniciativa para imponer su punto de vista a todos los niveles.

5. Intenta imponer su estilo de vida o ideología

Hay muchas ideologías o estilos de vida con los que no estarás de acuerdo. Algunas personas son veganas y otras aman la carne. Hay quienes son más afines a las políticas de izquierda y quienes prefieren las de derecha. También hay gente que convierte el horóscopo en parte central de su identidad, mientras que para algunos el escepticismo es su filosofía de vida. Eso no nos da derecho a hacer sentir culpable o inferior a la otra persona por pensar y vivir según sus propios principios.

Tu ligue de Tinder puede iniciar un debate respetuoso y eso es maravilloso, pero si en algún momento te juzga o impone sus creencias es mejor tomar caminos separados.

6. Es invasivo respecto a la sexualidad

Hay quienes se sienten muy cómodos hablando de sexo, pero en una primera cita debemos respetar los límites de la otra persona.

Imagínate que empieza a hacerte preguntas o comentarios demasiado invasivos sobre sexo y tú le das largas, respondes de forma tajante o explícitamente le pides que pare, pero él o ella sigue. Estamos ante una gran red flag. No respeta tu privacidad ni tu libertad sexual.

7. Trata mal a los trabajadores

En último lugar, pero no menos importante, debemos prestar atención a cómo tu ligue trata a los trabajadores. Si, lo sé, la cita es contigo y no con un camarero o con la taquillera del cine, pero dice mucho de una persona su forma de interactuar con el personal del servicio.

Si es maleducado, no les da las gracias o incluso les falta al respeto abusando de la posición de poder que implica ser cliente y ellos trabajadores, corre y nunca mires atrás.