Ana Núñez, psicóloga del 112 Galicia: “No hay una fórmula mágica para tratar a los familiares de las víctimas”
La experta trabajó con los familiares y allegados de las víctimas de la tragedia de Angrois y hoy revive lo sucedido
Incertidumbre y angustia entre los familiares que siguen sin señales de vida de sus seres queridos tras el accidente de trenes en Adamuz
Ana Núñez Rubines es la coordinadora del grupo de intervención psicológica en catástrofes y emergencias del Colegio Oficial de Psicología de Galicia, y en 2013 estuvo al pie de cañón con los familiares de las víctimas que se cobró el fatídico accidente del Alvia del 24 de julio, el más grave en nuestro país hasta la fecha.
Por ello conoce de primera mano cómo son esos primeros momentos de pánico, “la incertidumbre inicial de no saber nada de un familiar que viajaba en el tren”, que con toda probabilidad estarán sufriendo los allegados de las víctimas de la tragedia de Adamuz, Córdoba, “es una incertidumbre muy complicada de gestionar”, explica.
“Las alarmas surgen de pensar o barajar todas las posibilidades que se pueden estar dando”, por lo que la experta recomienda a los familiares y allegados pausarse, encaminar sus pensamientos y filtrar la información más importante de las fuentes fiables, no dejarse llevar por toda la información que llega.
“No hay una fórmula mágica”
La psicóloga gallega, con una dilatada experiencia en este tipo de desgracias, detalla que “no hay una fórmula mágica de cómo tratar a los familiares de las víctimas: cada persona es distinta, y el grado de negación o de aceptación varía en función de con quién se trate”. “Nosotros les ayudamos a gestionar las emociones ya que van variando con el paso de las horas, pasando por confusión, negación, rabia, tristeza o desesperación”, añade.
Asegura que el tiempo de acompañamiento para esas personas va de las 24 a las 72 horas, que coincide más o menos en lo que tardan, dice, en identificarse los cuerpos. Aunque en situaciones como la de Angrois (donde ella trabajó), ese tiempo puede incrementarse si es necesario.