Confirman el despido procedente de un trabajador por faltar 17 días al trabajo tras una baja laboral: alegó una situación personal complicada
Tras finalizar el periodo de incapacidad temporal, no regresó a su puesto de trabajo y faltó durante 17 días
En su respuesta, el trabajador explicó que atravesaba una situación personal complicada
AsturiasEl Tribunal Superior de Justicia de Asturias ha confirmado el despido disciplinario de un trabajador que dejó de acudir a su puesto durante varias semanas después de recibir el alta médica. La decisión ratifica la sentencia previa dictada por el Juzgado de lo Social número 5 de Oviedo, que ya había considerado procedente la extinción del contrato.
Según informó La Voz de Asturias, el empleado trabajaba como repartidor en una empresa dedicada a la venta de recambios y accesorios para automóviles. Había comenzado en la compañía en 2008 con un contrato temporal que posteriormente se convirtió en indefinido.
El origen del conflicto se sitúa a finales de 2024. El trabajador solicitó una baja por enfermedad común el 4 de noviembre y fue dado de alta el 11 de diciembre. Sin embargo, tras finalizar el periodo de incapacidad temporal, no regresó a su puesto de trabajo. La empresa tuvo conocimiento oficial del alta médica pocos días después, cuando la mutua lo comunicó a la compañía.
A partir de ese momento, la empresa intentó contactar con el empleado en repetidas ocasiones por teléfono, pero no obtuvo respuesta. Ante la falta de noticias, decidió enviarle un burofax a finales de diciembre en el que le advertía de que su ausencia injustificada desde el día siguiente al alta podría suponer la finalización del contrato.
El trabajador disponía de un plazo de nueve días para presentar alegaciones. En su respuesta explicó que atravesaba una situación personal complicada. Afirmó que la baja médica estaba relacionada con un episodio de depresión motivado por el grave estado de salud de su madre, a la que debía cuidar de forma constante. También aseguró que su teléfono móvil se había averiado durante ese periodo, lo que le habría impedido recibir las llamadas de la empresa.
Además, sostuvo que las cartas enviadas al domicilio se acumularon porque apenas podía atender el correo mientras se ocupaba de su madre. El empleado destacó igualmente que llevaba años trabajando en la compañía sin haber recibido sanciones ni quejas por su desempeño.
La empresa, sin embargo, consideró que esas explicaciones no justificaban la ausencia prolongada al trabajo. Según el procedimiento judicial, el trabajador dejó de acudir durante 28 días naturales, 17 laborales, después de recibir el alta médica. Ante esa situación, la compañía decidió tramitar el despido disciplinario por una falta muy grave.
Finalmente, el tribunal ha respaldado la actuación de la empresa y ha concluido que el despido fue procedente.