Estatuto de los trabajadores

Finiquito si causas baja voluntaria o te despiden: cómo saber exactamente cuánto te corresponde en cada caso

apreton manos calcular finiquito baja voluntaria unsplash
Llegando a un acuerdo sobre el finiquito. Unsplash
Compartir

Cuando una relación laboral llega a su fin, todos los caminos, ya sea por una renuncia voluntaria o debido a un despido, desembocan en el mismo punto crítico: el finiquito. Ese documento, que muchos firman sin mirar, es en realidad la radiografía económica de lo que has generado y te corresponde por derecho. Incluye salarios devengados, pagas extraordinarias proporcionales, vacaciones no disfrutadas y otros conceptos acumulados durante la relación laboral. Y, según la causa de la salida de la empresa, puede venir acompañado, o no, de una indemnización.

Qué incluye realmente el finiquito

El finiquito es obligatorio siempre que finaliza un contrato, independientemente de la causa. Debe reflejar los días trabajados pendientes de pago, la parte proporcional de las pagas extraordinarias, las vacaciones acumuladas y no disfrutadas, y cualquier otro concepto que tu contrato o convenio recoja, desde horas extra hasta incentivos o comisiones. De esta forma, se trata de una liquidación que incluye el salario pendiente del mes, las pagas extra si no están prorrateadas y las vacaciones pendientes.

PUEDE INTERESARTE

Aunque a veces se confunde con la indemnización, el finiquito no es una compensación por el despido, sino la liquidación de lo ya trabajado. Y por eso se paga incluso cuando es el trabajador quien decide marcharse.

Si causas baja voluntaria: lo que te corresponde y lo que no

Renunciar voluntariamente implica que la empresa está obligada a liquidarte, pero también que renuncias a cualquier indemnización por despido. Sin embargo, esto no evita que sigas teniendo derecho a cobrar el salario pendiente de los días trabajados desde la última nómina, la parte proporcional de las pagas extra y las vacaciones no disfrutadas.

PUEDE INTERESARTE

La clave está, por tanto, en comprobar que esos conceptos están bien calculados. Por ejemplo, si tu salario mensual es de 1.500 euros y te vas el día 10, el salario diario (50 €/día, calculado dividiendo entre 30) debe reflejarse correctamente. Lo mismo con las vacaciones pendientes: si tienes seis días acumulados, deben abonarse al mismo valor diario. 

Sin embargo, hay que tener en cuenta un matiz importantísimo: el preaviso. Si tu convenio exige, por ejemplo, 15 días de preaviso y no los cumples, la empresa puede descontar del finiquito los días no preavisados. Por eso conviene revisar tu convenio antes incluso de comunicar la renuncia.

finiquito

Si te despiden: finiquito más indemnización

Cuando es la empresa la que decide extinguir la relación laboral, al finiquito suele sumarse una indemnización cuyo importe depende del tipo de despido. La guía es clara y está estipulada en el Estatuto de los Trabajadores.

En un despido objetivo, la indemnización es de 20 días de salario por año trabajado, con un máximo de 12 mensualidades. En el caso de un despido improcedente, corresponden 33 días por año trabajado para contratos posteriores al 12 de febrero de 2012, y puede combinarse con tramos anteriores de 45 días. Cuando ocurre un despido disciplinario procedente, no existe derecho a indemnización, aunque sí al finiquito. 

El cálculo se hace siempre a partir del salario regulador, que incluye el salario bruto, complementos y pagas prorrateadas. Esto no es óbice para que sea este el punto en el que muchos trabajadores encuentran diferencias o errores, como que la antigüedad esté mal computada, haya pagas extra omitidas o se queden complementos fuera del cálculo. Además, también podemos no estar de acuerdo con las causas del despido, que afectan directamente a los días de indemnización por año trabajado. Por eso los especialistas recomiendan no firmar el finiquito como conforme si hay dudas.

Antes de firmar: cómo comprobar que todo cuadra

En la práctica, revisar un finiquito exige algo más que un vistazo rápido. Los expertos recomiendan confirmar que cada concepto esté desglosado correctamente, incluyendo el salario del mes con sus días exactos, vacaciones, parte proporcional de pagas extraordinarias y cualquier cantidad adicional prevista por convenio. En caso de despido, a eso debe añadirse la indemnización con su base de cálculo detallada: tipo de despido, antigüedad reconocida y salario regulador.

La firma “no conforme” sigue siendo la vía más segura si necesitas tiempo para revisar o asesorarte: te permite cobrar la cantidad presentada sin renunciar a reclamar posteriormente. Recuerda que tienes un plazo de 20 días hábiles para reclamar desde que recibes la carta de despido.

El finiquito es un documento más complejo de lo que aparenta, pero también una garantía. Si causas baja voluntaria, cobrarás tu liquidación aunque no tengas derecho a indemnización. Si te despiden, el finiquito se suma a la compensación correspondiente, cuyo cálculo está regulado y puede revisarse. La clave está en llegar a ese momento informado, con los datos claros y las fuentes verificadas. Conocer exactamente qué te corresponde es la forma más eficaz de cerrar una etapa laboral sin sorpresas y con tus derechos intactos.