Guardia Civil desmantela tres clínicas de estética sin licencia: captan a los clientes a través de redes sociales con precios demasiado baratos

El famoso bótox o toxina botulínica sólo puede ser administrado por un médico y con receta
Mariami, víctima de una clínica estética ilegal: "Me quería hacer una liposucción y acabé en la UCI con un shock séptico"
Hay muchos riesgos por tratarse en clínicas de estética que no tienen licencia legal para hacerlo, hoy la Guardia Civil ha desmantelado tres de ellas que trabajaban de forma clandestina. La forma de trabajar era convertir salones transformados en salas de operaciones estéticas.
Trataban a los clientes, sin ningún tipo de cuidado sanitario
El equipamiento que han encontrado ha sido de mala calidad, por lo que no es apto para el uso médico, y sin esterelizar lo que puede causar graves perjuicios en la salud de la persona a la que se le está haciendo el tratamiento. Carlos Prieto, delegado de gobierno en Cataluña, ha hablado sobre este peligro en un comunicado a prensa, "sin la titulación, ni homologación necesaria que un profesional lo pueda llevar a cabo".
También se han encontrado dos neveras llenas de productos que aplicaban en los procesos estéticos, los clientes los captaban en las redes sociales, con videos y publicaciones sobre ofertas de tratamiento con un precio mucho más barato de lo que se podría ofertar en una clínica legal.
Los precios ofrecidos son el principal cebo de captación
Sergio Fernández, médico estético, también comenta sobre este punto de no poder competir con el mercado legal: "Lo que ocurre es que normalmente estos centros surgen por una cuestión básica de precio". Un tratamiento de botox puede llegar a costar hasta seis mil euros, en una de estas clínicas no homologadas puede rondar los 600 euros, un precio sustancialmente más barato.
El cliente pede sufrir muchos efectos secundarios, como infecciones o secuelas permanentes. Además de estas tres pseudoclínicas se ha intervenido su almacen, donde guardaban los medicamentos ilegales importados desde China para llevarlos a las clínicas en España.
