Bryan, Hugo y las historias detrás del acoso escolar: con las nuevas tecnologías aumentan los casos de ciberacoso

Las historias de Bryan y Hugo detrás del acoso escolar. INFORMATIVOS TELECINCO
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El acoso escolar sigue siendo una realidad entre niños y adolescentes. Se estima que cerca de una cuarta parte de los menores de entre 6 y 18 años ha sufrido algún tipo de acoso en algún momento. Un problema que, lejos de reducirse, se amplía con el uso de las nuevas tecnologías, dando lugar a un aumento de los casos de ciberacoso.

Las señales de alerta suelen manifestarse a través de cambios en el comportamiento: irritabilidad, ataques de ira, miedo a acudir al colegio o síntomas de ansiedad y tristeza pueden ser algunos de los primeros indicios. También son frecuentes el insomnio, las pesadillas o el descenso del rendimiento escolar, además de dolencias físicas como dolores de cabeza o de estómago. Los expertos insisten en que el impacto emocional puede ser profundo, por lo que recomiendan observar, mantener la comunicación con los menores y acudir a profesionales ante cualquier sospecha.

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Casos como el de Bryan o Hugo

Algunos testimonios reflejan la gravedad de esta situación. Bryan comenzó a sufrir acoso escolar con tan solo cinco años y lo padeció durante más de una década. Su etapa adolescente estuvo marcada por insultos constantes y episodios de violencia que fueron en aumento. Llegó a desarrollar estrategias para evitar asistir al colegio y, aunque denunció su situación, asegura que no obtuvo una respuesta efectiva. Hoy, convertido en activista, trabaja para visibilizar el problema y ayudar a otros jóvenes.

Una labor similar realiza Hugo Escribano, de 15 años, quien tras sufrir acoso publicó con solo 14 un libro en el que relata su experiencia. Su objetivo es evitar que otros menores pasen por el mismo dolor y reclama una implicación real por parte de los centros educativos.

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Con el auge de las redes sociales, el fenómeno del ciberacoso preocupa especialmente. Seis de cada diez casos se producen entre los 11 y 12 años. Las principales plataformas utilizadas son WhatsApp, presente en el 66% de los casos, seguida de Instagram, con un 50%, y TikTok, con un 49%. Además, la irrupción de la inteligencia artificial añade un nuevo factor de riesgo: más de la mitad de los agresores la utiliza para crear contenidos falsos con los que hostigar a sus víctimas.

La combinación de acoso presencial y digital sitúa a muchos menores en una situación de vulnerabilidad constante, lo que refuerza la necesidad de una respuesta coordinada entre familias, centros educativos y profesionales para prevenir y actuar ante estos casos.