Sor Marta revela cuánto cobra una monja de clausura en España: "Cotizamos todos los meses para tener jubilación"
Sor Marta, una monja de clausura viral en redes sociales revela algunos detalles de cómo es la vida día a día
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Las personas que deciden dedicar en cuerpo y alma su vida a la fe realizan un sacrificio de renunciar a su lado más personal para centrarse en Dios y los ideales de la religión, como es el caso del papa, pero también de todo el clérigo. En el caso de las monjas de clausura, esa fe va más allá y se sienten plenas al tener, como su propio nombre indica, una vida de clausura.
El medio ‘ABC’ ha recogido el caso de Marta, una monja muy conocida en redes sociales que se ha hecho viral por compartir con sus seguidores cómo es su día a día en el convento y no solo eso, sino que ha grabado un vídeo para ‘YouTube’ donde explica el motivo por el que decidió dedicarse a esto.
“Sé que la vocación a la que te llama Dios es donde vas a ser 100% feliz, yo quería ser feliz, no hay más. Entonces fue por puro egoísmo. Sí que es verdad que ya no es ser feliz yo, sino ser feliz con y para el señor. Entregarse a la Iglesia y a la vida sí lo vivo con generosidad”, explicaba para sus seguidores.
Revela cuánto gana una monja de clausura
Además, con motivo de la llegada del papa León XIV a España, publicaba unas frases del pontífice en la vigilia con los jóvenes donde aseguró: “No tengáis miedo jamás de pensar en una vocación a la vida sacerdotal, a la vida religiosa o a otros servicios en la Iglesia”. Pero más allá de los motivos por los que las monjas deciden tener una vida de clausura, sus seguidores tenían más preguntas preparadas para ella.
Uno de ellos, le preguntó si por su labor recibían algo de sueldo y si es así, cuál era la cantidad, a lo que ella afirmó que “los sacerdotes diocesanos sí tienen un sueldo del Obispado. Se encargan de su espiritualidad, de que esté bien y también de que pueda vivir, lógicamente”, pero que en el caso de las monjas y monjes “son autónomos totalmente. No recibimos salario de ningún sitio. Ni del Estado, ni de la X de la Iglesia”.
Pero explicó de qué manera consiguen hacerse con algunos ahorros para mantener esa vida austera, algunas dando clase como maestras, y otras “recibimos dinero de los dulces, de la cosmética, es decir, de lo que vendemos. Estamos dadas de alta como autónomas y pagamos la Seguridad Social. Cotizamos todos los meses para luego tener jubilación”.