Una madre, condenada por dejar sola a su hija en el balcón mientras ejercía la prostitución y mantenerla sin escolarizar en Málaga
La mujer desarrollaba actividades relacionadas con la prostitución mientras su hija esperaba en el balcón
La sentencia también acuerda retirarle la patria potestad y le impone una orden de alejamiento respecto a la menor
MálagaUna mujer ha sido condenada por la Audiencia Provincial de Málaga a un año y seis meses de prisión por un delito de abandono de menor después de que se acreditara que dejó desatendida a su hija durante años, obligándola en ocasiones a permanecer sola en la calle o en el balcón de la vivienda mientras ella atendía a clientes.
La sentencia, adelantada por 'Diario Sur', también acuerda retirarle la patria potestad y le impone una orden de alejamiento respecto a la menor.
La niña tenía 11 años
Los hechos juzgados se remontan a 2017, cuando la niña tenía 11 años. Según considera probado el tribunal, la mujer desarrollaba actividades relacionadas con la prostitución y, durante algunos de esos servicios, apartaba a la menor del interior de la vivienda, dejándola sin supervisión y a veces en el balcón hasta que terminaban los encuentros. La resolución concluye que la acusada incumplió de forma continuada sus obligaciones de cuidado y protección hacia su hija.
La sentencia describe además una situación de abandono que iba más allá de esos episodios concretos. La menor vivía, según el fallo, en un entorno de precariedad y desatención, con hábitos incompatibles con una vida normalizada para una niña de su edad. Los magistrados señalan que mantenía horarios completamente alterados, pasando gran parte de la noche despierta y durmiendo durante el día, sin que los adultos responsables corrigieran esa situación.
El tribunal también considera acreditado que la menor no fue escolarizada durante ese periodo. A ello se sumaban las deficientes condiciones de la vivienda, que, según recoge la sentencia, carecía de algunos elementos básicos para el día a día y obligaba a la niña a recurrir habitualmente a comida preparada fuera del hogar.
La mujer admitió los hechos antes de la celebración del juicio y alcanzó un acuerdo con la Fiscalía. Aunque ha sido condenada a prisión, la Audiencia ha suspendido el cumplimiento efectivo de la pena con la condición de que no vuelva a delinquir durante los próximos cinco años y haga frente a la responsabilidad civil fijada por el tribunal.
Además de perder la patria potestad y los derechos de guarda durante seis años, la condenada deberá indemnizar a su hija con 5.000 euros.