Muere Yolanda Marchite, con ELA desde dar a luz por una mal aplicación de la epidural: "Tuvo una sonrisa hasta el último suspiro"

Muere Yolanda Marchite, con ELA desde una mal aplicación de la epidural: "Tuvo una sonrisa hasta el último suspiro"
Muere Yolanda Marchite, con ELA desde una mal aplicación de la epidural. RRSS
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Yolanda Marchite, una mujer con ELA que se convirtió en una de las voces más reivindicativas en la lucha contra la enfermedad en Aragón ha fallecido a los 51 años. Una oleada de mensajes ha inundado su perfil en redes sociales tras conocer la triste noticia.

‘Yoli’ se había convertido en una gran figura de lucha y ayuda a otras personas. Ella fue diagnosticada de esta enfermedad desde una mala administración de la epidural en el parto de su hija Ana de solo cinco años. En vez de tener el efecto anestésico en la parte inferior de su cuerpo, tuvo el efecto contrario y toda la parte superior quedó completamente dormida.

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A partir de este momento, su salud comenzó a deteriorarse hasta que los médicos le confirmaron la peor de las noticias: tenía ELA. A pesar de que era una de las pacientes que estaba incluida en la ayuda de millones de euros que el Gobierno había aprobado para los pacientes de esta enfermedad, ha muerto sin poder recibir ni un solo euro, según ha confirmado medios como ‘Hoy Aragón’.

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El apoyo de su familia

Gracias a su familia, su marido Goyo y su hija Ana, Yolanda consiguió tener miles de seguidores en Instagram, donde publicaba cómo era su día a día luchando con esta enfermedad y sin perder la sonrisa. En muchos de sus vídeos aparece su hija a su lado mientras ella la miraba sonriente. Ambas disfrutaban a pesar de que Yoli no pudiese hablar. Gracias a una pantalla y a su sincera mirada conseguían comunicarse y hacer del día un momento especial en sus vidas.

Con un post de los tres con camisetas navideñas, un amigo de Yoli, también enfermo de ELA, confirmaba la muerte de la paciente: “Gracias a su activismo en redes sociales, conocieron lo que era la ELA y que también se puede ser feliz y tener una sonrisa eterna, como la que ella tuvo hasta su último suspiro. Ella luchaba para que todas las personas enfermas de ELA tuvieran el derecho a vivir con los cuidados y enfermeros necesarios”.