Incendio

Así ha sido el regreso a sus lugares de vacaciones de algunos evacuados por los incendios de Ávila o Madrid

Así ha sido el regreso a sus lugres de descanso de algunos de los evacuados por los incendios de Ávila o Madrid
Los clientes de un camping en El Escorial, Madrid, haan tenido que barrer los restos de cenizas esparcidas por las llamas. Informativos Telecinco
Compartir

Tras horas de incertidumbre y desalojos masivos por los incendios de Ávila y Madrid, algunos de los afectados han comenzado a regresar a sus lugares de vacaciones. La vuelta no está siendo sencilla ya que toca limpiar la ceniza acumulada en mesas, suelos y terrazas después de una marcha precipitada este viernes. Muchos recuerdan que, aunque el fuego estaba lejos, el humo les obligó a salir con lo puesto.

El incendio arrasa el corazón turístico del Pantano de San Juan: viviendas y negocios calcinados
El incendio arrasa el corazón turístico del Pantano de San Juan: viviendas y negocios calcinados
PUEDE INTERESARTE

Atención en el polideportivo de Móstoles

La gestión de la emergencia ha sido compleja. Se ha evacuado a unas 4.600 personas, algunas acogidas por familiares cercanos y otras pendientes de poder volver en cuanto el peligro se alejase. Con la situación más controlada, muchos han regresado para recoger sus pertenencias o incluso para intentar retomar sus vacaciones donde las dejaron.

En el camping ‘Capfun’ de El Escorial, uno de los puntos afectados en la sierra madrileña, su director, Mario Muñoz, ha querido tranquilizar a los usuarios. Recuerda que “el crédito no utilizado puede ser utilizado en una estancia futura y en este caso las noches no disfrutadas también pueden ser reembolsadas”. Un mensaje que busca aliviar a quienes tuvieron que abandonar el recinto de manera urgente.

PUEDE INTERESARTE

Otros desalojados han sido acogidos en instalaciones municipales, como el polideportivo de Móstoles. Allí, los usuarios destacan que “están protegidos” y que los baños son “espaciosos y están muy bien cuidados”. La atención se ha centrado especialmente en los más pequeños, con espacios adaptados y actividades para hacer más llevadera la espera.

La alimentación también está garantizada. Un total de 3.000 personas de las Peñas se encargan de preparar los platos, acostumbrados a gestionar grandes volúmenes de comida como ocurre en las fiestas patronales. Gracias a esta organización, no falta un plato caliente para quienes han tenido que abandonar sus hogares o lugares de descanso.