Los expertos alertan sobre los peligros de bañarnos en ríos o zonas no autorizadas: "pueden estar llenos de pesticidas y aguas fecales"
Las autoridades insisten en la necesidad de respetar las señales y las zonas donde el baño está prohibido
Ahogamientos: ¿Qué riesgos esconden los baños en ríos y pantanos?
Con la llegada del calor, muchos buscan refugio en ríos, pozas y acequias para aliviar las altas temperaturas. Son espacios que, a primera vista, parecen idílicos y tranquilos, pero que esconden riesgos importantes cuando el baño no está permitido o cuando el entorno presenta peligros invisibles.
Riesgo de daños medulares
La alcaldesa de Peñaflor, Mamen López, advierte de que estos tramos del río pueden ser especialmente peligrosos. “Porque las corrientes son muy fuertes, con lo cual también el caudal, parte de tormentas y demás, es muy variable”, explica. Esa variación constante hace que la profundidad cambie de un día para otro, lo que convierte los saltos en una práctica arriesgada. Los vecinos lo han comprobado: “Hace una semana casi cayó uno encima de otro”, relatan. Otros recuerdan que “mucha gente se lanza, se tira y es cuando al final tú no sabes lo que hay abajo”. Los habituales insisten en que “si no conoces un río me parece que no deberían hacer este tipo de cosas”.
López subraya que el riesgo no es menor: “El impacto con el lecho del río o con la propia agua, si no sabes caer o caes mal, te puede provocar una lesión medular y quedarte en silla de ruedas toda la vida”.
Las acequias y pozas tampoco están exentas de peligro. Su aparente calma puede engañar. Javier San Román, experto de la Confederación Hidrográfica del Ebro, recuerda que el lodo puede atraparnos y que “puede haber troncos, puede haber ramas que hacen que sea peligroso a veces”. Elementos ocultos bajo el agua que pueden provocar caídas, golpes o atrapamientos.
A estos riesgos físicos se suma otro menos visible pero igual de preocupante: la contaminación. López advierte de que estas aguas “pueden estar llenas de pesticidas, aguas fecales y todos los estudios que se hacen del agua dan un alto riesgo de contaminación biológica”.
Por todo ello, autoridades y expertos insisten en la necesidad de respetar las señales y las zonas donde el baño está prohibido. La recomendación es clara, se trata de disfrutar del agua solo en lugares habilitados y seguros, donde el control del caudal, la calidad del agua y la vigilancia minimizan los riesgos.