Los vecinos de las zonas afectadas por los incendios de Madrid regresan a sus viviendas o negocios: “Lo que nos daba vida eran los árboles”
Los incendios de la sierra de Madrid han afectado a unas 27.000 hectáreas y aún no han sido dados por extinguidos, solo controlados
Madrid da por controlado el fuego de la Sierra Oeste y permite la vuelta de los vecinos desalojados
Dos semanas después del mayor incendio forestal registrado en la Comunidad de Madrid, los últimos vecinos evacuados comienzan a regresar a sus hogares y negocios. El retorno, lejos de ser un alivio pleno, se convierte en un recorrido por kilómetros de terreno arrasado y recuerdos de una huida marcada por la urgencia y el miedo. Con el fuego ya controlado, la vida intenta reanudarse entre viviendas que se salvaron por centímetros y negocios que tratan de recuperar el pulso en un paisaje profundamente transformado.
Un panorama desolador para los que regresan
El camino de vuelta es, para muchos, un impacto emocional. A ambos lados de la carretera se suceden hectáreas quemadas que recuerdan el momento en que el incendio devoró la Sierra Oeste y obligó a evacuar con rapidez. Los vecinos rememoran aquellas horas de tensión con avisos constantes y mensajes de emergencia de “hay que abandonar el municipio” o “el fuego se encuentra próximo”, y “hay que evacuar”.
Ahora, los últimos residentes que quedaban fuera han podido volver a sus casas. El panorama es desigual, pero en muchos casos desolador. Una vecina explica que “hay pequeños desperfectos, una persiana que no sube por el calor y tal, pero bueno, la casa por lo menos está bien”. El fuego se quedó a escasos centímetros de algunas viviendas, y quienes han tenido la suerte de conservarlas intactas lo celebran con alivio: “La casa no se ha quemado”.
Con el incendio controlado, la vida empieza a retomar su ritmo 14 días después. En Pelayos de la Presa, Esperanza ha reabierto hoy su restaurante. Reconoce que “dentro de toda esa tragedia y los días que hemos pasado fatal, hoy tenemos un rayito de luz”.
En las siete urbanizaciones que seguían evacuadas ya se permite el regreso. Sin embargo, la recuperación no será sencilla. Con el 90 % de los árboles quemados, algunos proyectos quedan paralizados. Es el caso del Parque de Tirolinas de Trini, que admite que es imposible continuar porque “lo que nos daba vida eran los árboles”.
Aunque el fuego está controlado, aún no se da por extinguido. Las 27.000 hectáreas quemadas dejan una huella profunda en la zona y en quienes vivieron la evacuación, pero el regreso marca el inicio de una reconstrucción que será larga y compleja.