La organización ha documentado la magnitud de los fuegos en espacios naturales de España con unas fotografías exclusivas
Greenpeace pide un cambio de paradigma en la lucha contra los incendios, con mayor inversión en prevención y gestión forestal
MadridGreenpeace ha fotografiado desde el aire el terreno quemado por los incendios forestales que arrasaron este verano zonas de Toledo, Madrid, Ávila, Segovia y Guadalajara.
En unas imágenes exclusivas, dan muestra de la magnitud de unos fuegos que, por ejemplo, en el caso de Ávila, ha sido el peor de la historia en nuestro país, con 160 kilómetros de superficie calcinada.
Según datos provisionales del Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales (EFFIS), se ennegrecieron 107.041 hectáreas, el 59,46 % de la superficie quemada en España hasta la fecha.
El fotógrafo social y medioambiental Pedro Armestre fue el autor de unas tristes estampas tomadas desde una perspectiva aérea. En ellas se ven algunas casas diseminadas que resaltan entre la oscuridad del paisaje.

Montado en una avioneta, su cámara documentó concretamente cómo han quedado entornos verdes de Brieva, Almorox, San Martín de Valdeiglesias, Burgohondo y La Mierla.
De todos los incendios, destacan los que sufrieron esas dos últimas localidades citadas, pues se calcinaron 44.447 y 32.100 hectáreas en total, respectivamente.
Greenpeace pide mayor inversión en prevención y gestión forestal
La organización ecologista ha reclamado un cambio de paradigma en la lucha contra los incendios, especialmente con mayor inversión en prevención y gestión forestal.
Además, ha advertido del riesgo que afrontan las cuencas hidrográficas, al prever que las próximas lluvias arrastren tierra y cenizas hacia ríos y embalses. Esto podría comprometer el abastecimiento de agua a la población.
Por lo que Greenpeace hace un llamamiento a destinar recursos a construir diques de retención en las laderas quemadas para minimizar esos arrastres. Espacios protegidos de la Red Natura 2000 han sufrido daños.
Entre ellos, el Valle de Iruelas y el Castañar de El Tiemblo, además de zonas urbanizadas, explotaciones agrícolas y ganaderas u otros negocios afectados por las llamas.
15 personas muertas por los incendios
También la organización ecologista ha señalado que el fuego evidencia la vulnerabilidad de numerosas urbanizaciones del suroeste de Madrid y ha cuestionado el cumplimiento o la eficacia de los planes de emergencia y autoprotección obligatorios en la interfaz urbano-forestal.
Su portavoz de la campaña de Bosques, Miguel Ángel Soto, ha defendido un gran acuerdo político y social que permita impulsar reformas y medidas estables para reducir el riesgo de grandes incendios.
Greenpeace ha recordado que los incendios registrados este verano han causado la muerte de quince personas y han obligado a desalojar o confinar a más de 100.000 en Ávila y Madrid.
En este contexto, ha reclamado al Gobierno y a las comunidades autónomas una estrategia centrada en la prevención y una inversión anual de al menos 1.000 millones de euros para la gestión forestal.
Aparte, ha pedido el refuerzo de los dispositivos de prevención y extinción a la hora de actuar, así como una mayor dotación de medios para investigar las causas de los fuegos.
Al mismo tiempo ha insistido en que el cambio climático y las sucesivas olas de calor favorecen la aparición de incendios de alta intensidad "fuera de la capacidad de extinción" que se tiene.
