Un detenido y varias denuncias por drogas en la fiesta ilegal de La Granja, en Cáceres, que reúne a 3.000 personas y 1.000 vehículos

La Guardia Civil trata de impedir la entrada de más asistentes a la rave que comenzó desde la pasada noche en La Granja
Björk celebró el eclipse en Islandia con una rave y embutida en un extravagante traje de globos
CáceresUnas 3.000 personas y cerca de 1.000 vehículos se concentran en un paraje del término municipal de La Granja (Cáceres) con motivo de una fiesta ilegal convocada a través de redes sociales. La elevada afluencia ha obligado a la Guardia Civil a desplegar un dispositivo de seguridad y control en los accesos, tanto para garantizar la seguridad de los asistentes, vecinos y usuarios de las carreteras próximas como para impedir la llegada de nuevos vehículos a la zona.
La concentración, que comenzó durante la pasada noche en los alrededores de una piscina natural, ha generado problemas de circulación por la presencia de cientos de vehículos en las vías de acceso. El alcalde de La Granja, Óscar Martín, ha considerado "contraproducente" un desalojo por motivos de seguridad y ha confiado en que los asistentes, procedentes de varios países, abandonen progresivamente el lugar.
La Guardia Civil controla los accesos ante la concentración de vehículos
La Guardia Civil tuvo conocimiento de la celebración durante la pasada noche, pero la llegada masiva de personas y vehículos impidió inicialmente controlar el acceso al paraje. Los agentes mantienen ahora un operativo en el entorno para garantizar la seguridad y evitar nuevas incorporaciones a la fiesta.
La concentración se ha producido junto a una piscina natural de La Granja, un municipio de unos 300 habitantes situado en el norte de Cáceres, entre los montes de Trasierra y el cauce del río Ambroz. El alcalde ha señalado que el municipio cuenta con una ordenanza que prohíbe la acampada libre y ha expresado su preocupación por el riesgo de incendio derivado de la afluencia "masiva".
Los controles establecidos por la Guardia Civil impiden actualmente el acceso de vehículos a la zona donde se desarrolla la fiesta. Los agentes trabajan además para evitar situaciones de riesgo tanto para los vecinos y asistentes como para los usuarios de las vías de comunicación cercanas.
Durante este viernes, sin embargo, la interrupción de las vías por la concentración de vehículos ha obligado a la Guardia Civil a dar paso a un nuevo convoy para evitar un riesgo mayor para la seguridad vial. El convoy estaba formado por camiones, caravanas, turismos y furgonetas.
