'Marcha normal' y 'marcha a la vista', las dos formas de circulación de un tren: cuál hubiera evitado el accidente

La zona donde colisionaron los trenes de Renfe contra el de Iryo.. EFE
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El Gobierno ha señalado el error humano detrás del accidente de trenes en Urda, Toledo que ha dejado 68 muertos y 58 heridos. El operario de Adif le dio autorización al maquinista de Renfe para que reanudara la marcha con normalidad, a pesar de que en la misma vía a pocos kilómetros se encontraba parado un Iryo. Si le hubiera indicado que retomara la "marcha a la vista" quizá se hubiera evitado la tragedia.

El maquinista del AVE al recibir la orden de "marcha normal" alcanzó los 200 kilómetros por hora en dirección a Sevilla, tras recibir el permiso desde Adif. A esa velocidad chocó contra el tren de la compañía italiana que había informado de una incidencia técnica por la que seguía parado y que recibió el impacto por detrás al no conseguir frenar el tren, ya lanzado a máxima velocidad.

Es lo que ha informado el ministro Óscar Puente señalando de una “inexplicable” orden de reanudar la marcha con normalidad dictada desde el centro de control de Adif, cuando debía haber sido la orden de 'marcha a la vista'. Esta forma de circular hubiera restringido la velocidad a un máximo de 40 kilómetros por hora, que le hubiera permitido frenar a tiempo y evitar la colisión.

Un tren a más de 200 kilómetros por hora necesita al menos cuatro kilómetros para frenar, pero el maquinista al no ser avisado de un tren en la misma vía, reanudó la "marcha normal" y ya cuando vio al Iryo fue imposible parar el AVE.

¿La 'marcha normal' hubiera evitado la tragedia?

La Federación Castellano-Manchega de Amigos del Ferrocarril ha explicado que existen tres tipos de marcha distintos en la circulación de un tren: la marcha normal, de maniobras o a la vista. La primera es la más común y es la que le indicó Adif al maquinista y que autoriza a circular a la máxima velocidad permitida, según ha publicado 20 minutos.

La marcha en maniobras obliga al maquinista a avanzar con prudencia y la velocidad máxima es de entre 20 y 30km/h. En cambio, la 'marcha a la vista', se aplica cuando existe algún obstáculo en las vías y aunque no establece límites de velocidad, el maquinista debe estar preparado para detener el tren por cualquier eventualidad por un objeto que afecte el recorrido normal.

En este accidente, el maquinista de Renfe en caso de haber circulado a una menor velocidad al visualizar otro tren en la vía hubiera logrado frenar ante de chocar contra los vagones traseros del tren Iryo.