Pillados por las cámaras

Debieron pensar que era un juego divertido para un viernes noche y se dedicaron a destrozar el mobiliario y las instalaciones del club náutico. Lo que no se imaginaban es que las cámaras de seguridad lo habían grabado todo y que poco después, y sin demasiada dificultad, la Guardia Civil iba a dar con ellos. Se trata de siete jóvenes todos menores de edad, menos uno. Son de Logroño y ninguno de ellos tiene antecedentes. Los destrozos que provocaron están valorados en más de 12.000 euros.