Alérgica a sus propias lágrimas

Alérgica a sus propias lágrimas
Informativos Telecinco
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Katie Dell, de 26 años, vive en Flint en el Norte de Gales, y ha tenido, incluso, que abandonar su trabajo como profesora de baile, debido a que incluso su propio sudor le ocasiona dolorosas reacciones cutáneas, según informa The Daily Mail.

Además ni si quiera puede desahogarse llorando, ya que las lágrimas también le irritan la piel. Los síntomas de la enfermedad comenzaron cuando ella tenía 16 años, tras su operación de amigdalitis, tomó penicilina, y después los médicos descubrieron que era alérgica, lo que le ocasionó una alteración en sus niveles de histamina, que es una amina que interviene en las reacciones de hipersensibilidad y alergia. Katie afirma que en seguida se dio cuenta de que los sarpullidos le salían cada vez que tenía contacto con el agua, sin embargo sus médicos pensaron en un primer momento que se lo estaba inventado, debido a lo insólito de la enfermedad.

A los 22 años se mudó de Suffolk a Flint, y fue diagnosticada correctamente por un especialista, y en octubre de este año 2011, un dermatólogo del Hospital Glan Clwyd dictaminó que padecía “urticaria aquagénica”. Después de esto su vida cambió radicalmente. Aunque se encontraba más tranquila por conocer finalmente de qué se trata la afección que padecía, lo cierto es que su ánimo decayó, apenas salía de casa, por lo que su vida social se redujo cada vez más.

Sin embargo cuenta con un apoyo incondicional, el que le aporta su marido Andy, con el que lleva 11 años. Él tiene que ayudarla a bañarse, ya que si se queda demasiado tiempo bajo el agua de la ducha, le resulta muy doloroso.

No hay una cura conocida para la “urticaria aquagénica”, Katie dice que echa de menos cosas tan cotidianas como llorar cuando se emociona viendo una película, y que no quiere pensar en lo que pasará si no encuentran una cura pronto.