Una delegación parlamentaria de Francia visita un poblado de gitanos búlgaros

Un gitano rumano carga con su equipaje en el aeropuerto de Bucarest (Rumanía) después de ser deportado de Francia, el 14 de septiembre pasado. EFE/Francia
AGENCIA EFE
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"Los problemas de los gitanos son problemas europeos y la Unión Europea no puede dejar a Bulgaria y Rumanía luchar solos", dijo Peiro en unas declaraciones a emisoras locales tras su visita a la localidad de Veliko Tarnovo, en Bulgaria central.

Francia expulsó este verano a cientos de gitanos rumanos y búlgaros al considerar que sus campamentos en torno a varias ciudades galas eran ilegales.

"Lo que podemos hacer es atraer la atención de la sociedad europea sobre los problemas de los gitanos", señaló el diputado.

Activistas de varias organizaciones no gubernamentales búlgaras entregaron a Peiro una carta dirigida a la Asamblea Nacional y al presidente francés, Nicolas Sarkozy, en la que exigen parar las expulsiones de gitanos.

Peiro destacó que Bulgaria debería crear proyectos para atraer a la etnia gitana a trabajar en el sector agrícola, considerado de gran potencial en este país.

La delegación francesa visitó también un poblado gitano en el centro de Veliko Tarnovo, para conocer las miserables condiciones de vida de los romaníes búlgaros.

En el censo de 2001, el número de gitanos en Bulgaria era de unos 370.000, aunque las ONG elevan esa cifra a 800.000 personas, lo que equivaldría al 10 por ciento de la población total.