Las imágenes de la habitación donde Maradona pasó sus últimas horas sorprenden a Claudia: "Si lo ves, te morís"

  • Las imágenes del cuarto donde Maradona pasó sus últimas horas sorprende al mundo

  • El cuarto no da la imagen de lujo de estatus de Maradona

  • No se llevaron a cabo todas las peticiones de cuidados para el astro, entre ellas ambulancia a la puerta

Claudia, la mujer que estuvo casada durante 14 años con Maradona, con quien tuvo a Dalma y Giannina, las hijas que el astro consideraba fruto del amor y no de la plata o los errores, se separó de forma abrupta de Diego, pero siguió teniendo influencia sobre él. Sus palabras al ver el cuarto donde pasó sus últimas horas se han desvelado. Lo hizo Oscar Ruggeri en la televisión argentina. Según el exfutbolista, la mujer más importante en la vida de Maradona le confesó: "Cabezón, si vos entrabas y veías dónde falleció Diego, te morís".

Las imágenes de la habitación que se han podido en los medios argentinos presentan una planta baja con cama doble, televisor de 32 pulgadas, inodoro químico portátil, sillón masajeador, aire acondicionado, las ventanas tapiadas para amortiguar el paso de la luz natural y una puerta corrediza armada a las apuradas para brindarle algo de privacidad. No muchas "comodidades" para un Diego Armando Maradona, acostumbrado a una vida de lujo. Todo en el barrio privado San Andrés, de Tigre, donde el astro pasó sus últimas horas.

En la habitación le colocaron un inodoro ortopédico para que no tuviera que trasladarse de noche para ir al baño. En la planta principal hay un baño, pero para llegar hasta ahí hay que atravesar el comedor. Allí también se halla la cocina, pequeña, como la de una casa de clase baja española. La planta alta, por su parte, contaba con cuatro habitaciones; una de ellas, la principal, en suite, pero se decidió que Maradona pasara su recuperación en la planta baja. Lo que más le gustaba a Maradona era la cancha de fútbol cinco que estaba en el exterior aunque en los últimos tiempos no la usaba y su ánimo era bajo.

La casa, según la solicitud elevada por la psiquiatra, debía contar también con “enfermeros preferentemente hombres con disponibilidad tiempo completo y especializados en problemática de consumo de sustancias, médico neurólogo y médico clínico. A su vez, debía contar con la disponibilidad para realizarse estudios médicos y una ambulancia por si se considera necesario el traslado”. De toda la lista, sólo le fue proporcionada la atención 24 horas de enfermeros, que rotaron en turnos de ocho horas y contaban con una habitación a su disposición para descansar entre control y control. De hecho, se ha registrado en las últimas horas la casa de la psiquiatras que la atendía y el médico ha sido imputado. En su defensa ha dicho que si de algo es responsable es de amarlo y defiende que "no hubo un error médico. Diego tuvo un evento fortuito, un ataque cardíaco que, en un paciente como él, es lo más común del mundo que muera así. Es algo que podía pasar", ha declarado el doctor que considera que llevar a Maradona no era fácil.

"Diego necesitaba ayuda, pero no había forma de entrarle. Todo el tiempo podía decidir. Me echaba de su casa y me llamaba. Esa era nuestra relación, de un padre y un hijo rebelde. "Diego odiaba a los médicos y a los psicólogos".

Tatuarse a Maradona en la piel, un rito para los argentinos

Mientras se saben más detalles de su muerte, para los argentinos, Maradona no está muerto. Vive en la piel de millones de ellos y ahora más que nunca. "Tener el tatuaje de Diego es una forma de agradecerle todo lo que me dio. Siento que me protege", dice uno de sus seguidores. Y es que la figura de Diego Armando Maradona ha crecido tras su muerte hasta convertirse en semidios. Tanto es así, que no se consideran fanáticos, sino maradonianos. Y como verdadera religión, no se puede cuestionar ningún dogma de fe, por muy contradictorio que sea. Ahora, sus vidas seguirán el camino de la mano de Dios. Una vida que en sus últimas horas no fue la de un Dios.