Carcaño pide salir de prisión diez años después del crimen de Marta del Castillo
La petición de permisos penitenciarios formulada por Miguel Carcaño ha vuelto a reactivar el foco informativo sobre el caso de Marta del Castillo, a apenas unos días de un nuevo aniversario de su desaparición y muerte. Según han confirmado este martes fuentes penitenciarias, el interno solicitó la concesión de salidas ordinarias, una petición que ha sido rechazada tanto por la Junta de Tratamiento del centro penitenciario como por el juez de Vigilancia Penitenciaria competente.
Permisos rechazados pese a cumplir plazos
Las mismas fuentes explican que Carcaño mantiene en prisión una “vida normalizada”, con buena adaptación al régimen interno y sin incidentes disciplinarios relevantes. Aun así, los informes emitidos no han sido favorables a la concesión de permisos, un requisito indispensable para que el juez de Vigilancia Penitenciaria de Ciudad Real pueda autorizar cualquier salida del centro penitenciario.
Para poder disfrutar de permisos ordinarios, la legislación penitenciaria exige un doble filtro: por un lado, el informe favorable de la Junta de Tratamiento de la prisión; por otro, la autorización expresa del juez de Vigilancia Penitenciaria. En este caso, ambas instancias han coincidido en denegar la solicitud presentada por el recluso.
Miguel Carcaño fue condenado en 2011 por el Tribunal Supremo a una pena de 21 años y tres meses de prisión por el asesinato de Marta del Castillo. No obstante, el condenado ingresó en prisión de manera preventiva en febrero de 2009, por lo que ese periodo se computa en la liquidación de la condena. Este cálculo implica que Carcaño ya ha cumplido el requisito temporal mínimo, una cuarta parte de la pena, necesario para poder optar legalmente a permisos penitenciarios.
La decisión de denegar estas salidas se conoce cuando se aproxima un nuevo aniversario del crimen que conmocionó a Sevilla y al conjunto del país. Este sábado, 24 de enero, se cumplirán 17 años de la desaparición y posterior asesinato de la joven sevillana, un caso que sigue abierto en el plano social y emocional, especialmente para la familia, que continúa reclamando verdad y el esclarecimiento definitivo del paradero de los restos mortales.