El momento en que una niña de dos años es liberada por los bomberos tras quedar su dedo encajado en una silla metálica en Castellar, Valencia
"El dedo había quedado encajado en uno de los orificios de la silla", han explicado los bomberos, que tuvieron que realizar un "corte controlado" sobre el material
La pequeña fue "atendida in situ" por un equipo sanitario" de los bomberos del Ayuntamiento de Valencia para comprobar su estado
ValenciaBomberos del Ayuntamiento de Valencia han conseguido que apenas quede en un susto el percance sufrido por una niña de solo dos años que vio como uno de sus dedos quedaba atrapado en el orificio de una silla metálica en la pedanía valenciana de Castellar.
Trasladándose hasta la zona para asistir a la pequeña, los efectivos procedieron a abordar la intervención para liberarla, para lo cual realizaron un cuidadoso corte sobre el material.
Los bomberos socorrieron a la niña liberando su dedo atrapado en la silla metálica
“A nuestra llegada comprobamos que el dedo había quedado encajado en uno de los orificios de la silla, por lo que procedemos a realizar un corte controlado del material con herramientas específicas, ampliando el hueco para poder liberarlo con seguridad”, explicaron los bomberos a través de las redes sociales, desde su perfil de Instagram, compartiendo también un vídeo del momento en que efectuaron su intervención.
En las imágenes publicadas, se puede apreciar cómo nada más llegar evalúan la situación y comienzan a realizar un corte preciso sobre la silla, muy próximo al dedo de la pequeña, el cual protegen durante la operación.
Abriendo poco a poco el espacio alrededor del punto en el que lo tenía encajado, finalmente lograron liberarlo, comprobando inmediatamente después cómo estaba.
“La pequeña fue atendida in situ por nuestro equipo sanitario, quedando todo en un susto”, señalan en los bomberos en la publicación de Instagram, de lo que da cuenta también el vídeo compartido, donde se ve como la niña, pasado ese mal rato, interactúa con los bomberos, visiblemente bien.
Tras quedar liberada, y antes de marcharse de allí cerciorándose de su buen estado, la pequeña llegaba incluso a chocar las manos con ellos, mientras la familia repetía una y otra vez “gracias”, agradeciendo la actuación de los efectivos.