Detenido en Pontevedra por triplicar la tasa de alcoholemia, comerse el ticket del control y agredir a los agentes
Los agentes acudieron a ayudar con el papeleo de un accidente de tráfico sucedido en el centro de la ciudad
El conductor se metió el ticket del etilómetro en la boca para deshacerse de las evidencias y comenzó a golpear a los agentes
PontevedraUn conductor fue detenido en Pontevedra tras intentar comerse el ticket del etilómetro que constataba su estado de embriaguez, tras un control de alcoholemia realizado después de un accidente. El conductor, que triplicaba la tasa de alcohol permitida, también está acusado de agredir a los agentes de la Policía Local.
Los hechos se produjeron el pasado 18 de abril en la calle Eduardo Pondal, en el centro de Pontevedra. Una patrulla de la Policía Local acudió a este punto para asistir en un accidente de tráfico, pero la situación se fue complicado y el accidente derivó en una agresión a los agentes.
Alrededor de las 18:00 horas, los agentes se desplazaron al lugar del siniestro, en el centro de Pontevedra, con el objetivo de ayudar a los dos conductores implicados en el accidente, en la formalización de un parte amistoso.
Le realizaron la prueba de alcoholemia y el resultado triplicaba los niveles permitidos
Pero cuando comenzaron a hablar con ambos conductores implicados, los policías se dieron cuenta de que uno de ellos presentaba claros síntomas de encontrarse bajo los efectos del alcohol. Ante esta situación, procedieron a realizarle las pruebas de alcoholemia reglamentarias, que arrojaron un resultado que no dejaba dudas: el etilómetro marcaba 0,86 miligramos de alcohol por litro de aire espirado, una tasa que supera ampliamente los límites legalmente permitidos para conducir. Y así lo indicaba también el ticket que se expide con el resultado de la prueba en el aparato, y que indicaba como superaba el triple de la tasa permitida.
Pero la reacción del conductor fue algo más que inesperada. No solo no aceptó la sanción correspondiente, si no que adoptó una actitud agresiva con los agentes. Primero intentó romper el ticket del etilómetro, para destruir la prueba de su infracción. Y al no conseguirlo, como medida desesperada, “llegó a introducírselo en la boca en un intento de hacerlo desaparecer”, como relatan desde la Policía Local pontevedresa. Durante ese intento desperado de comerse el ticket, el hombre se tiró al suelo y se golpeó la nariz. Pero el conductor no se rindió en su peculiar “pelea” contra las evidencias. Cuando los agentes trataron de ayudarle a incorporarse del suelo, este hombre empezó a forcejear con ellos, propinándole varios golpes a uno de los agentes, y agarrándose a sus piernas, enganchándose a ellas, con la intención de tirarlo al suelo.
Ante la violencia del conductor, los agentes intentaron inmovilizarlo y finalmente, la Policía Local logró detener al conductor, por dos delitos: la agresión a un agente de la autoridad, y por un presunto delito contra la seguridad vial, en la modalidad de conducción bajo la influencia de bebidas alcohólicas superando las tasas legalmente permitidas.