Las primeras palabras del torero Alberto Álvarez tras salir de la UCI en Zaragoza: "De verme allí atrapado, solo puedo estar contento de salir"
Su mujer, Verónica, reconoce que los toreros están hechos de otra pasta: "Salió él solo de la trituradora".
Evitan la amputación de las piernas del torero Alberto Álvarez tras el accidente con una trituradora en su ganadería: las próximas horas serán decisivas
El sábado 2 de mayo no se le irá nunca de la mente al torero Alberto Álvarez. El torero, que se jugó la vida en los ruedos desde el pasado octubre, casi la pierde la caerse en una trituradora de pienso en su finca de Valereña (Zaragoza). Él es consciente de que tuvo la muerte cerca y reconoce ahora que "de verme allí atrapado, solo puedo estar contento de salir.
"Ahora mismo no tengo sensibilidad en los dedos, ni en la planta ni en el gemelo", señala, tras una instancia en la UCI en la que se temió por su vida. "He pasado unos días malos porque psicológicamente, cuando ves esas imágnes en la cabeza de cómo intentaba subir y a la vez la máquina me engullía, es una imagen muy difícil de digerir. Ves la muerte muy cerca y ha sido muy duro", reconoce el diestro.
"Salió solo de la trituradora, los toreros están hechos de otra pasta"
Álvarez ya ha podido abrazar a su hija y a su pareja, Verónica. Incluso ha transmitido sus primeras palabras públicas en declaraciones al diario 'ABC'. Los minutos que pasó dentro de la máquina, en la que hay unas potentes aspas, le provocaron una hemorragia masiva y la pérdida de tejido en las piernas, que los médicos consiguieron salvar.
Como señala Verónica, su mujer, "salió él solo de la trituradora. Alberto es una persona súper buena y súper fuerte. Cualquiera que lo conoce sabe la fuerza que tiene. Los toreros son de otra pasta".
Nacido el 11 de julio de 1980, en Ejea de los Caballeros, Alberto Álvarez hizo su presentación en público el 16 de junio de 1996 en Santa Elena (Jaén) y tomó la alternativa como torero el 7 de septiembre de 2003 en su localidad natal. El torero aragonés se retiró el 12 octubre de 2025 en la Feria del Pilar de Zaragoza.
Tras cortarse la coleta, Alberto Álvarez puso en marcha su propia explotación ganadera en su localidad natal, donde sufrió un accidente que nunca olvidará y que casi le cuesta la vida.