El caso de Mónica de la Llana, presuntamente asesinada por su pareja en Tarragona, encara su fase decisiva: "La instrucción se va a cerrar ya en breve"
La hermana de Mónica de la Llana, desaparecida desde julio de 2022 en Tarragona, afirma que el juicio podría llegar después de verano
Datos sobre la desaparición de Mónica de la Llana: "El presunto asesino encendió su teléfono tres meses después del crimen"
Tres años y medio después de la desaparición de Mónica de la Llana García, el caso entra en una etapa decisiva. Sin cuerpo, sin una confesión y con muchas preguntas todavía abiertas, la investigación judicial continúa avanzando contra Carlos, la expareja de la mujer desaparecida en La Morera de Montsant (Tarragona) en julio de 2022.
María Jesús, hermana de Mónica, ha vuelto a alzar la voz para recordar que la familia sigue esperando justicia y que el procedimiento judicial no está paralizado, sino acercándose poco a poco a un posible juicio: "Por ahora no tenemos una fecha fija, seguimos con la fase de instrucción", explica la mujer. No obstante, añade, el abogado de la familia le ha transmitido que "la cosa va para adelante" y que todo apunta a que "la instrucción se va a cerrar ya en breve".
Aunque todavía no existe una fecha oficial, la hermana de Mónica cree que el siguiente paso podría llegar después de agosto: "Una vez concluyan las diligencias nos darán fecha para el juicio. Yo creo que, a estas alturas, será después del verano". Sus palabras reflejan una mezcla de cautela y esperanza contenida. La familia lleva años conviviendo con la incertidumbre, pero también con la sensación de que la investigación ha logrado reunir suficientes indicios como para llevar el caso ante un tribunal.
Un caso sin cuerpo que sigue avanzando
La desaparición de Mónica de la Llana se ha convertido en uno de los casos más inquietantes y dolorosos ocurridos en Cataluña en los últimos años. La mujer desapareció el 21 de julio de 2022 después de convivir durante meses con Carlos en La Morera de Montsant, una pequeña localidad del Priorat. Desde el principio, la versión ofrecida por él levantó sospechas. Aseguró haber dejado a Mónica en una parada de autobús de Cornudella de Montsant para que viajara a Reus, pero nunca más volvió a saberse de ella.
Con el paso del tiempo, la investigación fue desmontando ese relato. No hubo movimientos bancarios, actividad en redes sociales, visitas médicas ni retirada de la medicación que necesitaba por sus problemas de salud. Tampoco apareció ninguna señal de vida compatible con una desaparición voluntaria. Uno de los elementos clave llegó meses después, cuando el teléfono móvil de Mónica fue encendido en La Morera. Ese dato terminó siendo fundamental para la investigación y acabó derivando en la detención de Carlos en noviembre de 2024 por presuntos delitos de homicidio, ocultación de cadáver y maltrato físico y psicológico. Desde entonces permanece en prisión provisional y, según ha trascendido, continúa sin revelar dónde estaría el cuerpo.
Violencia, amenazas y contradicciones
La familia siempre sostuvo que la relación era "tóxica y violenta". Un mes antes de desaparecer, Mónica envió a personas de su entorno una fotografía en la que aparecía ensangrentada y un audio estremecedor en el que se escuchaba presuntamente a Carlos decirle: "Como vuelvas a decir que te pego, te entierro yo". También había confesado a una amiga que convivía con "un chico que no se portaba bien" con ella.
María Jesús ha insistido en varias ocasiones en las contradicciones horarias y de versión del acusado. Mientras él afirmó haberla dejado en Cornudella por la tarde, existen llamadas realizadas por Mónica a primera hora de la mañana de aquel 21 de julio. Además, la mujer no acudió a compromisos que tenía previstos ese mismo día y desapareció completamente de la vida pública.
Un nombre que no debe caer en el olvido
A medida que pasan los años, la familia teme que el caso pierda atención mediática. Por eso continúan hablando públicamente. Porque detrás del sumario hay una mujer de 44 años, una madre, una hija y una hermana cuyo paradero sigue sin conocerse. Casos sin cuerpo como el de Mónica de la Llana son especialmente duros para las familias. No existe despedida, ni respuestas definitivas, ni un lugar donde cerrar el duelo. Solo la espera.
La desaparición de Mónica continúa siendo un misterio sin resolver. Sin embargo, la investigación sigue viva y el procedimiento judicial parece acercarse poco a poco a un momento decisivo. La familia solo pide dos cosas: encontrar a Mónica y que se haga justicia.