La imagen de Jonathan Andic tras su arresto por la muerte del fundador de Mango: esposado y cabizbajo durante su declaración en los juzgados de Martorell
Jonathan Andic ha declarado detenido y esposado por la muerte de su padre en Montserrat tras meses de sospechas
Las manos de Isak Andic, claves en el arresto de su hijo Jonathan como sospechoso de su muerte: las incongruencias del caso
Jonathan Andic, hijo mayor del fundador de Mango, ha declarado este martes ante el Juzgado de Instrucción de Martorell después de ser detenido por los Mossos d’Esquadra como presunto autor de la muerte de su padre, Isak Andic. La jueza mantiene abierta una investigación que, un año y medio después de los hechos, ha dado un giro radical: lo que inicialmente se consideró un accidente de montaña se investiga ahora como un posible homicidio.
Cabizbajo, esposado y custodiado por agentes de los Mossos, Jonathan Andic llegaba en la mañana de este martes a los juzgados de Martorell para prestar declaración. Permaneció cerca de hora y media ante la jueza y únicamente respondió a las preguntas de su abogado. La magistrada, tras escuchar su versión, ha ordenado su ingreso en prisión, además de la retirada del pasaporte como medida cautelar. No obstante, el procesado ha abonado una fianza de un millón de euros y ha quedado en libertad provisional a la espera de novedades.
La investigación de Jonathan Andic por el asesinato de su padre
La investigación se centra en la muerte de Isak Andic, fallecido el 14 de diciembre de 2024 tras precipitarse por una ladera de Montserrat durante una excursión en la que solo le acompañaba su hijo mayor. En un primer momento, el caso fue tratado como un accidente de senderismo, pero las conclusiones de la autopsia, el análisis del escenario de la caída y varias contradicciones detectadas en las declaraciones de Jonathan hicieron que los Mossos empezaran a sospechar que la muerte podría no haber sido accidental.
Fuentes de la investigación sostienen que había “demasiadas cosas que no cuadraban”. Uno de los aspectos que más llamó la atención de los investigadores fue el estado del cadáver. Según las diligencias, las manos de Isak Andic no presentaban lesiones compatibles con un intento de frenar la caída o agarrarse, un detalle que los agentes consideran relevante en una precipitación desde gran altura. También generó dudas el punto exacto donde se produjo la caída. Los Mossos consideran que el tramo no era especialmente peligroso y que resultaba difícil que una persona pudiera despeñarse accidentalmente sin algún tipo de fuerza o desequilibrio previo. A eso se sumaron las contradicciones detectadas en las distintas declaraciones prestadas por Jonathan Andic durante estos meses.
La policía catalana ha analizado además de forma minuciosa los teléfonos móviles tanto del empresario como de su hijo. La jueza autorizó la intervención de las comunicaciones y los investigadores detectaron borrados de mensajes y cambios de terminal en la línea de Jonathan, extremos que ahora forman parte del procedimiento. Otra de las líneas investigadas ha sido la relación entre padre e hijo. Durante la instrucción han declarado familiares, la pareja de Jonathan y varios directivos de Mango para intentar esclarecer si existían conflictos personales o empresariales entre ambos. Sin embargo, la familia Andic insiste en negar cualquier enfrentamiento y mantiene públicamente su apoyo al detenido.
De hecho, tras la detención, la familia emitió un comunicado en el que asegura seguir “absolutamente convencida” de la inocencia de Jonathan y subraya que su colaboración con la investigación “ha sido máxima” desde el primer momento. La detención se ha producido pocos días antes de que expirara la última prórroga de la investigación judicial sobre la muerte del fundador de Mango, en un movimiento que refleja el cambio de criterio de los investigadores y la creciente sospecha de que la caída de Isak Andic pudo no ser un accidente.