10 años y medio de cárcel para un profesor que violó a una alumna que acabó suicidándose

La Audiencia Provincial de Madrid ha condenado al hombre a 10 años y medio de prisión. Europa Press
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La Audiencia Provincial de Madrid ha condenado a 10 años y medio de cárcel a un profesor de matemáticas de 4º de la ESO de un instituto de Villanueva del Pardillo que en 2019 abusó sexualmente de tres alumnas y violó a otra, a la que causó tal deterioro psicológico que esta se quitó la vida.

Además de la pena de prisión, la Sección Decimoquinta del tribunal madrileño ha impuesto a Enrique Antonio S. D. -de nacionalidad española y con antecedentes penales cancelados por abuso sexual- 59.000 euros en indemnizaciones y 10.080 de multa, además de otras medidas como la prohibición de aproximarse a las víctimas.

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La sentencia detalla los múltiples y graves daños psicológicos que el profesor causó a la alumna a la que agredió sexualmente, quien a raíz del episodio sufrido tuvo ocho ingresos hospitalarios en un año y, a pesar de su intento por rehacer su vida, acabó suicidándose en agosto de 2025.

Comportamientos y comentarios inadecuados

La Sala considera probados los hechos relatados por las cuatro víctimas, que describieron los comportamientos y comentarios inadecuados del profesor en el aula, mensajes a través de la plataforma virtual de la que disponía el instituto para comunicarse y, en encuentros privados, tocamientos y besos a algunas de ellas.

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El hecho más grave, según relata la sentencia, se produjo en uno de esos encuentros privados con una de las menores, dentro del aula, donde el docente llegó a violar a la víctima. Como consecuencia de estos hechos, esta sufrió un trastorno adaptativo con síntomas de ansiedad y depresión y trastorno de personalidad, como han acreditado las pruebas periciales psicológicas y psiquiátricas.

La sentencia señala que, después de lo sucedido, la menor tenía pesadillas, no podía dormir ni llevar una vida normal, no salía de su habitación, dejó de comer y de beber e ingresó en un centro por consejo de su psicóloga.

La menor cambió de nombre porque su profesor lo repetía mientras la violaba

La joven cambió de centro de estudios y de nombre, ya que relacionaba este con la agresión sufrida porque su profesor lo repetía mientras la violaba.

Después de "sucesivos y múltiples ingresos hospitalarios" -ocho solo en el año posterior a los hechos- y tras manifestar a sus familias la "imposibilidad de seguir adelante tras los hechos padecidos", acabó con su vida en agosto de 2025, reza la resolución.

La Sala da por probados, "sin ningún genero de dudas", los hechos relatados por las víctimas, cuyas declaraciones "se corroboran unas a otras" al describir el 'modus operandi' del procesado y son coherentes con el resto de pruebas, como las declaraciones del personal del instituto o los informes psicológicos y psquiátricos de la víctima.

Abusos a otras menores

No así la versión del acusado, quien en el juicio negó los hechos y llegó a decir que "iban a por él", como si hubiese una especie de complot contra él, teoría que "no resulta verosímil ni apta para desvirtuar el conjunto incriminatorio existente", según ha determinado la Sala.

El tribunal ha aplicado dos atenuantes: de reparación del daño -el condenado ya consignó ante la Sala 26.000 euros que el Ministerio Fiscal había solicitado como responsabilidad civil- y de dilaciones indebidas, ya que el procedimiento se incoó en 2020 y no se ha celebrado el juicio hasta 2026.

Con todo esto en cuenta, la Audiencia Provincial ha condenado a Enrique Antonio S. D. a nueve años de prisión por la agresión sexual a una de las alumnas y a otro año y medio de cárcel por el abuso a otra víctima, mientras que ha impuesto 5.040 euros de multa por cada uno de los abusos a las otras dos menores, 10.080 euros en total.

Además, ha impuesto al condenado en total 17 años de libertad vigilada, 25 y medio de inhabilitación para cualquier profesión que implique contacto con menores y la prohibición de acercarse a las víctimas por dos años en cada caso a excepción de la menor a la que violó, para la que el periodo asciende a 15 años y se extiende, además de al lugar donde descansan sus restos, a sus padres. Y ha fijado una indemnización de 50.000 euros para la familia de la víctima fallecida, 5.000 para otra de las víctimas y 2.000 para cada una de las dos restantes.