Dos testigos confirman que la madre del bebé maltratado en Barcelona "quería echar al marido de casa": "Él era muy brusco"

La madre llamó a una de las amigas cuando estaba en prisión interesándose por esta conversación de WhatsApp
Una exploración de las pediatras de Vall d'Hebron al bebé maltratado considera que las lesiones anales son "compatibles" con una presunta agresión sexual
La madre del bebé que ingresó el pasado 16 de abril en el Hospital Vall d'Hebron con graves lesiones provocadas por un presunto maltrato continuado, confesó días antes a dos compañeras y amigas suyas, también enfermeras, que “se planteaba echar a su marido de casa porque no cuidaba bien de su hijo”.
Estas dos mujeres han trasladado esta confesión al juez que investiga el caso durante una comparecencia. La madre se encuentra en libertad y su pareja permanece en prisión. Los investigadores han considerado estos mensajes del chat de WhatsApp, piezas clave en la investigación, según confirma el medio ‘El Periódico’.
Esta confesión a sus amigas se produjo cuatro días antes de que la madre buscase en internet cosas como “A mi pareja le queda grande el bebé”, “mi pareja no sobrelleva al bebé” o “mi pareja no trata bien a mi bebé”. Las dos testigos también han aclarado al juez que el matrimonio estaba atravesando porque ella sí tenía ilusión por tener un hijo, por lo que se sometió a un tratamiento de reproducción asistida, mientras que él no tenía ningún interés por ser padre.
El padre no estaba ilusionado por tener un bebé
“A ella se le veía ilusionada con el embarazo y con el nacimiento de su hijo, pero a él no”. También han explicado que no entendían porque la madre no acudía al hospital donde trabajaba cuando el pequeño se encontraba mal y prefería ir a otros hospitales. Además, el mismo medio ha apuntado a un dato muy importante para la investigación: cuando la madre estaba en prisión llamó desde allí a una de estas amigas para interesarse por lo que había escrito en ese chat de WhatsApp.
En el auto, el tribunal argumentó que existen dudas razonables en relación al origen de las lesiones que el niño presenta en la zona anal, y que, sobre el resto de lesiones "hay varios indicios que apuntan a que sería el padre el autor de estas".
El trato brusco del padre hacia el niño
El auto recoge que las lesiones costales y neurológicas podrían deberse a zarandeos o trato brusco por parte del padre hacia el bebé, y en relación a las de las extremidades el atestado policial pone de relieve un episodio en el que la madre manifestó a una vecina que su pareja no se daba cuenta "de las manazas que tiene" y que alguna vez habría cogido al menor por las piernas para tirarlo hacia sí mismo, arrestándolo cuando solo tenía un mes de vida.
Sobre la posible alteración genética hereditaria a la que hizo referencia la abogada del padre en su escrito de recurso, que fue desestimado por la Audiencia de Barcelona, el tribunal señaló que no se aportó ninguna prueba y que los peritos ya lo descartaron, pues el menor no presentaba una única lesión, "sino múltiples", y que no existe ninguna patología genética conocida que pueda explicar este hecho.
