Cae una red de más de 150 agresores que drogaban y violaban a sus parejas para vender el contenido: "Mi mujer ni siquiera sabe que la grabé"
La Policía ha detenido a 57 personas en Europa, seis de ellas en España, por una trama de violaciones sistemáticas
El 'Pelicot sueco': juzgan a un hombre que drogó a su pareja para que la violaran durante tres años
Drogaban y violaban a sus parejas de forma sistemática para vender el contenido en internet. La policía de siete países, uno de ellos España, ha descubierto una red internacional perfectamente organizada que usaba chats para traficar con el material pornográfico.
El caso Pelicot, que vivimos como algo excepcional, llevó a los agentes a iniciar la investigación. Las conversaciones mantenidas entre los miembros de la red desarticulada, a las que ha tenido acceso 'Informativos Telecinco', muestran su 'modus operandi'.
Los investigadores analizan el chat de los agresores sexuales
Exponemos un caso entre dos interlocutores. "Llevo años queriendo hacerle esto a mi esposa, puedo conseguir X, pero, honestamente, me da un miedo terrible la sobredosis", explica el primero de ellos. "Siempre empieza con una dosis baja. Piensa a largo plazo, así que, si la primera vez no es suficiente, aumenta la dosis", responde en el chat el segundo.
Eran consejos que compartían en una comunidad de Telegram, donde había más de 150 agresores sexuales que tenían una preferencia sexual: violar a una mujer sedada.
"¿Cómo te fueron las retransmisiones? ¿Ganaste algo de dinero?", preguntaba el usuario en el chat. "Sí, salió bien esa noche, tres chicos compraron y le retransmití en directo a mi esposa inconsciente", respondían.
Los agresores incluso indagaban en la práctica: "¿Y te dieron indicaciones?". "Me dijeron qué hacer y lo hice", precisaban. La policía ha explicado que se aprovechaban de mujeres que se medicaban o del consumo de alcohol, casi siempre sus parejas. "Mi mujer ni siquiera sabe que la grabé", se podía leer en la conversación.
En España hay seis detenidos. En toda Europa, 57. En el chat se quejaban incluso de que había mucha gente, pero compartían poco. Les parecían insuficientes las imágenes terroríficas de las violaciones de sus mujeres drogadas.