Giro en la investigación de la pareja fallecida en un jacuzzi en Cullera: la autopsia señala un fallo cardiaco provocado por el pánico y la extenuación
La autopsia preliminar señala hacia un colapso cardiopulmonar agudo derivado del pánico y la extenuación por el atrapamiento por succión
Patrick Joseph y Thomasina Tobin, el matrimonio muerto en un jacuzzi en Cullera: ella era una gran empresaria reconocida en Londres
CulleraThomasina Tobin, de 51 años, y su marido Patrick Joseph Tobin, de 48, murieron durante sus vacaciones en Cullera. La principal hipótesis del Equipo de Policía Judicial de Almussafes se centra ahora en el sistema que aspira y hace circular el agua en los spas y jacuzzis, según informa 'Levante-EMV'. Las autoridades han descartado que se tratase de una muerte violenta como se pensaba al principio por las heridas que presentaba una de las víctimas.
La autopsia preliminar señala hacia un colapso cardiopulmonar agudo derivado del pánico y la extenuación por el atrapamiento por succión. La principal hipótesis apunta a que un posible fallo técnico habría desencadenado una situación en la que uno de los miembros de la pareja habría intentado auxiliar al otro.
Pero habrá que esperar los resultados de los análisis toxicológicos que se les ha practicado y a las conclusiones de la investigación de la Guardia Civil para determinar las causas de sus fallecimientos.
El hijo menor del matrimonio los encontró cuatro horas después de sus muertes
Sus dos hijos adolescentes, una chica de 16 años y un chico de 14 con necesidades especiales, fueron los que encontraron los cuerpos sin vida del matrimonio el pasado martes en el jacuzzi de Villa Luna, un chalé de lujo que la familia alquiló en la exclusiva urbanización Cap Blanc para disfrutar de sus vacaciones. La familia había disfrutado de una barbacoa familiar y los padres decidieron relajarse en el spa alrededor de las 15:00 horas de la tarde, tal y como indica 'El Debate'.
Cuatro horas después, el hijo menor bajó a buscarlos y los encontró tendidos en el suelo. Creyendo que simplemente dormían la siesta, decidió no despertarlos ni alertar a su hermana. Los hermanos cenaron solos y se acostaron sin ser conscientes de la tragedia. A las 05:00 horas de la madrugada, el niño volvió a la planta baja al ver que la cama del matrimonio estaba intacta. Los cuerpos seguían en la misma posición y los hermanos, desorientados, salieron a deambular por las calles de Cullera hasta que un vecino logró comprender lo que ocurría y avisó a Emergencias.
Tres familiares de los pequeños han volado desde Reino Unido para estar con ellos. Los niños, que cuentan con atención psicológica, se encuentran en un hotel a la espera de poder repatriar los cuerpos de sus padres.
El cuerpo de Patrick tenía profundas heridas sangrantes
El cadáver de Patrick presentaba profundas heridas sangrantes compatibles con la forma de las boquillas del fondo de la bañera. Thomasina, por su parte, exhibía cortes y arañazos, evidencias físicas de una lucha por arrancar a su marido del plástico del jacuzzi, cayendo y golpeándose en el intento.
Ambos lograron zafarse del anclaje de agua pero el sobreesfuerzo extremo provocó un fallo masivo en sus organismos. Ambos se desplomaron sin vida en el escalón de salida de la bañera.
Este trágico suceso nos recuerda la importancia de recordar que un jacuzzi no es solo una bañera con agua caliente sino que bajo el agua existe un sistema de bombas, tuberías y puntos de aspiración que permite mantener el agua en circulación. Y precisamente esos puntos pueden convertirse, en determinadas circunstancias, en una fuente de peligro que en circunstancias puede ser letal.
La fuerza de tracción de un jacuzzi puede ser equivalente a 200 kilos
El atrapamiento por succión se produce cuando una persona queda pegada o atrapada contra una salida de aspiración del sistema de circulación del agua. El jacuzzi dispone de unas aberturas por las que el agua es absorbida por una bomba. Esa agua pasa por el sistema y vuelve posteriormente al spa a través de los chorros. Se trata de un sistema seguro si se usa correctamente pero el problema puede aparecer cuando una persona tapa completamente una de esas salidas.
Al cubrir la rejilla con el cuerpo, la presión puede hacer que la persona quede adherida a ella. El vacío que se genera con el sistema de absorción puede llegar a ejercer una fuerza de tracción equivalente a 200 kilos. El peligro aumenta especialmente si la persona queda atrapada bajo el agua, ya que la víctima puede quedar inmovilizada y acabar ahogándose. Por eso, las recomendaciones de seguridad insisten en no sentarse ni tumbarse sobre las salidas de aspiración y en mantener el pelo largo alejado de ellas.
El estado de la propia instalación también es importante. Una cubierta rota, desplazada o deteriorada puede incrementar el riesgo. Por eso las rejillas y elementos que protegen las salidas de aspiración deben mantenerse en perfecto estado.