La Fiscalía da por resuelto un caso de acoso escolar en Santander con una carta de perdón: fue golpeado, perseguido e insultado durante meses
Seis líneas son las que la Fiscalía de Menores del Tribunal Superior de Justicia de Cantabria ha impuesto al presunto autor de un caso se acoso escolar
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Seis líneas son las que la Fiscalía de Menores del Tribunal Superior de Justicia de Cantabria ha impuesto al presunto autor de un caso se acoso escolar de un alumno de 14 años de un colegio de Santander hacia otro chico de su misma edad, llegándole a propinar golpes “insultos y amenazas”.
Según ha recogido el ‘Dario Montañés’ en declaraciones, el padre de la víctima ha confesado que está “profundamente indignado por cómo se ha resuelto el caso”, especialmente por la sanción que le impuso la Fiscalía a uno de los acusados. Los hechos fueron denunciados por la familia el pasado mayo, pero la fiscal ha decidido “desistir de la incoación del expediente por ser adecuado al interés y a las circunstancias del menor su corrección en el ámbito educativo o familiar”.
Estas agresiones se remontan a 2024, cuando el padre de la víctima, que entonces tenía 12 o 13 años, envió varias cartas al centro educativo donde contaba cada uno de los episodios de violencia y acoso que su hijo estaba sufriendo día a día, por lo que pedía activar el protocolo correspondiente con los casos de acoso escolar.
La respuesta del centro y de la Fiscalía
Sin embargo, la respuesta que recibió del centro educativo “era apartar a los supuestos agresores y llamarles la atención”, pero no hicieron nada más según asegura el padre. “Mi hijo no quería ir nunca al colegio”, así es como se dieron cuenta de que algo no iba bien con su hijo y decidieron denunciarlo cuando en mayo confesó que fue agredido “dentro del centro por un gripo de 13 adolescentes, que luego le persiguieron profiriendo insultos hasta que el menor consiguió refugiarse en la casa de sus abuelos”.
Y hace unas semanas que se llevaron la peor noticia: la Fiscalía había impuesto una sanción, a su juicio, muy leve para el caso tan grave de acoso que estaba sufriendo su hijo, archivando el caso con una carta que uno de los presuntos agresores le pide perdón. Pero la familia reconoce que “no les han llamado para testificar ni para escuchar a la víctima”.
Ante este caso reclaman que se de más visibilidad al caso de su hijo para que todo no quede ahí, “porque no ha habido una reparación del daño físico del daño y no se está reeducando a los supuestos agresores, menores de 14 años y, por tanto, inimputables. “¿Una carta? ¿Y ya? No espero que le impongan un castigo severo, ni mucho menos, pero algo más sí, porque ahora no sé quién va a reparar el daño psicológico de mi hijo”, recoge el mismo medio en declaraciones del padre.