El jurado popular absuelve al novio de Ana Buza: ni la atropelló ni propició su muerte
Descarta que la arrollase con el coche y tampoco ve probado que propiciase su fallecimiento por exceso de velocidad.
Leyre, la bebé que falleció por quemaduras mientras la bañaba la pareja de su madre, estuvo entre unos segundos y un minuto bajo el agua caliente
El jurado popular ha considerado a Rafael V.P., enjuiciado por la muerte de Ana Buza, la joven fallecida en septiembre de 2019 cuando tenía 19 años mientras circulaba junto a su entonces pareja por el tramo de la autovía A-4 que atraviesa Carmona (Sevilla), no culpable de haber atropellado a la misma de forma intencionada, lo que ha motivado que la magistrada haya dictado sentencia absolutoria 'in voce' durante la sesión.
Durante la cita que ha tenido lugar este martes, 6 de septiembre, en la Audiencia Provincial de Sevilla, el jurado lo ha considerado por mayoría de siete votos sobre nueve no culpable de haber atropellado a Ana Buza de forma intencionada, descartando así la teoría sostenida por la familia, que alegaba esta versión como "culmen" a la violencia de género que sufría.
Asimismo, han considerado a este varón por unanimidad no culpable de haber causado la muerte de Ana Buza por circular a 117 kilómetros por hora por el desvío hacia Carmona, donde queda fijado un máximo de velocidad de 80 kilómetros por hora.
Rafael, durante su comparecencia en el juicio de la Audiencia Provincial de Sevilla, manifestó que quien ponía endificulades a su hija era su padre y ella misma se quitó la vida tras una discusión con él. Rafael calificó su relación de algo más de un año como "sana", o al menos "normal", con discusiones propias de este tipo de enlaces que, principalmente, se producían al intentar este "mediar" entre padre e hija. No creo que sea un mal padre, quiero que quede claro, pero creo que tenían una mala relación. Él le exigía mucho, con sus notas. Siempre parecía insuficiente", manifestó.
Rafael describió a Ana como una chica "inestable", con "picos" en su estado de ánimo en los que alternaba "mucha tristeza o mucha felicidad", sin realmente encontrar causas que justificasen esta intensidad. Es más, declaró que la chica llegó a comentar haber llevado a cabo conductas suicidas con anterioridad y precisar "ayuda psicológica".
No pensaban lo mismo una compañera de clase del Grado en Filosofía que en el juicio habló de una relación tóxica en la que incluso Ana pagaba gastos de Rafael, mientras que su familia sostenía que Rafael atropelló a su hija como "culmen" a la violencia de género que sufría.
El investigado se enfrentaba a una petición fiscal de tres años de cárcel por un delito de homicidio imprudente. La familia de Ana Buza pedía 20 años, al entender que los hechos respondían a un delito de asesinato o de homicidio doloso de forma subsidiaria. Finalmente, Rafael ha quedado absuelto.