Crimen

David, el asesino confeso de Vicent en su clínica de Valencia, permanece en la cárcel de Picassent mientras la instrucción sigue abierta

Fotomontaje de Vicent, el logopeda asesinado, y de la cárcel de Picassent, donde ingresó David, el acusado del crimen. Europa Press
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El caso de Vicent D. C., el logopeda de 32 años asesinado en su clínica de Valencia el pasado 15 de junio, continúa en fase de instrucción y tramitándose por la vía de la Ley del Tribunal del Jurado. El Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJCV) ha confirmado esta semana a la web de 'Informativos Telecinco' que la investigación judicial sigue abierta y que David G. S., el padre de uno de los pacientes que confesó haber matado al profesional, permanece en prisión provisional. El investigado se encontraría en el Centro Penitenciario Valencia II de Picassent.

Han pasado más de cuatro meses desde el crimen y todavía no hay una fecha oficial para la celebración del juicio ni ha trascendido información sobre el hallazgo de algún dato que haya permitido esclarecer las circunstancias del suceso. La instrucción continúa pendiente de los próximos pasos judiciales antes de que pueda decidirse si procede abrir juicio oral.

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David permanece en prisión provisional en el Centro Penitenciario de Picassent

El ingreso en prisión provisional de David fue acordado el 18 de junio por la magistrada encargada de la causa, después de que el investigado se entregara en la comisaría de Burjassot y quedara a disposición judicial. Lleva 125 días entre rejas.

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El investigado permanece en el Centro Penitenciario Valencia II, conocido como la prisión de Picassent, destacan fuentes locales. El complejo se encuentra en la carretera N-340, en el término municipal de esta localidad valenciana, y es uno de los centros penitenciarios de referencia de la provincia. Cuenta con módulos residenciales, una enfermería, espacios para las comunicaciones con familiares y abogados, instalaciones deportivas y un área sociocultural con biblioteca, salas de lectura y aulas. También dispone de talleres ocupacionales y productivos en los que los internos pueden participar en actividades formativas y laborales, además de servicios centralizados como la cocina y la lavandería. La prisión se organiza en distintas áreas para atender a los internos según su situación y sus necesidades.

La prisión provisional supone que David continúa privado de libertad mientras avanza el procedimiento, sin que exista todavía una sentencia sobre su responsabilidad penal. Su situación judicial permanece ligada a la evolución de la instrucción, en la que todavía deben esclarecerse las circunstancias del crimen y determinarse la calificación jurídica definitiva de los hechos.

La causa continúa en fase de instrucción por la vía del Tribunal del Jurado

El TSJCV ha confirmado que el procedimiento sigue tramitándose conforme a la Ley del Tribunal del Jurado. La última actuación concreta comunicada por el tribunal fue la comparecencia del 15 de julio en la Plaza número 11 de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Valencia, prevista en el artículo 25 de dicha norma.

En esa comparecencia, la Fiscalía y las acusaciones personadas pudieron concretar la imputación, mientras que la defensa de David G. S. tuvo la posibilidad de formular sus alegaciones. La ley también permite que las partes soliciten las diligencias que consideren necesarias para esclarecer los hechos y contempla que la defensa pida el sobreseimiento si entiende que concurren motivos legales para ello.

La celebración de este trámite no significa que la instrucción haya concluido ni que la apertura del juicio oral esté ya acordada. El juzgado debe continuar con las actuaciones que considere pertinentes y, cuando finalice esa fase, decidir si existen elementos suficientes para continuar hacia el juicio. Si se acuerda su apertura por delitos competencia del Tribunal del Jurado, será un jurado popular el encargado de enjuiciar los hechos.

Las incógnitas del crimen en la Clínica Diálogo siguen pendientes de respuesta

Vicent D. C. fue asesinado el 15 de junio en la Clínica Diálogo, el centro de logopedia que dirigía en el barrio valenciano de Marxalenes. David, padre de uno de los menores atendidos allí, se entregó horas después en la comisaría de Burjassot y confesó haber matado al profesional. Según su versión, regresó a la consulta tras dejar allí a su hijo y creyó que estaba siendo víctima de una agresión sexual. Esa interpretación fue la que, según declaró, desencadenó el ataque con arma blanca. Sin embargo, distintos aspectos de su relato han generado dudas durante la investigación. Entre ellos figuran las contradicciones publicadas entre su declaración y la de su pareja, la referencia a unas cámaras de seguridad que no existían en la clínica y el hecho de que acudiera al establecimiento con una navaja que llevaba escondida. Los investigadores también han tratado de reconstruir la breve salida del progenitor tras dejar al menor en la consulta y su regreso posterior, así como los movimientos que realizó después del apuñalamiento, antes de entregarse a la Policía. El acusado no era tampoco la persona que llevaba de forma habitual a la clínica, sino su madre.

Otra de las cuestiones relevantes ha sido el análisis de una mancha biológica hallada en la ropa interior de Vicent. Las pruebas descartaron que se tratara de restos de semen, y hasta el momento no han trascendido elementos objetivos que corroboren la acusación de abusos sexuales formulada por David contra el logopeda. El alcance del análisis de los dispositivos electrónicos de la víctima también fue objeto de debate, con la Fiscalía partidaria de limitarlo a los aspectos directamente relacionados con el crimen para evitar una investigación prospectiva sobre otros posibles delitos. Los informes por ahora han descartado también elementos mediante esta vía que acrediten la versión de David.

La instrucción deberá permitir aclarar las circunstancias del ataque, la motivación del investigado y las cuestiones que siguen sin respuesta. También quedará por determinar la calificación penal definitiva, pues la causa se inició por un presunto homicidio, sin perjuicio de una posible calificación posterior como asesinato. Hasta que el juzgado resuelva sobre las diligencias pendientes y decida si procede abrir juicio oral, David G. S. continuará en prisión provisional y el caso seguirá sin una fecha oficial para su enjuiciamiento.