Crimen

El crimen de Vicent llega al tribunal del jurado: David incurrió en contradicciones, la mancha del logopeda no era semen y no hay indicios de abusos

Imagen de Vicent, el logopeda asesinado en Valencia, y foto del furgón policial en el que fue trasladado David. Informativos Telecinco
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El caso de Vicent, el logopeda asesinado en Valencia, avanza hacia el procedimiento ante un tribunal del jurado sin que haya aparecido hasta el momento ningún elemento que corrobore la versión ofrecida por David G. S. El detenido aseguró que mató al profesional después de creer que estaba abusando sexualmente de su hijo, pero esa hipótesis que continúa sin encontrar respaldo en las pruebas conocidas de la investigación.

Así lo han confirmado recientemente fuentes como 'Las Provincias'. La comparecencia celebrada un mes después del crimen en la Ciudad de la Justicia de Valencia, donde fue conducido desde prisión el acusado, permitió concretar los delitos que se le atribuyen y las diligencias que todavía deben practicarse. Tal y como se determinó el 15 de julio en la sala, un jurado popular tendrá que determinar si los hechos son constitutivos de un asesinato o un homicidio y valorar, en su caso, si concurre alguna circunstancia que pueda atenuar la responsabilidad del autor confeso.

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La investigación mantiene abiertas distintas incógnitas, aunque el relato del detenido se ha encontrado con contradicciones y elementos que no encajan con su versión de lo sucedido.

El relato del detenido y las contradicciones que investiga la Policía

David G. S. mantiene que regresó a la Clínica Diálogo después de haber dejado allí a su hijo para una sesión con Vicent y que, al volver, escuchó los gritos del menor. Según su declaración, entró en la consulta y encontró al niño con los pantalones bajados y el pañal quitado, lo que le llevó a interpretar que estaba siendo víctima de una agresión sexual.

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Sin embargo, la investigación ha detectado diferencias entre el relato ofrecido por el detenido y el testimonio de su pareja, interrogada también por los agentes como testigo. Aunque ambos coinciden en los aspectos generales de lo ocurrido, existen contradicciones en determinados detalles que los investigadores tratan de aclarar para reconstruir con precisión lo sucedido en la tarde del pasado 15 de junio.

A ello se suman otros elementos que tampoco respaldarían, por ahora, la versión del autor confeso. Entre ellos figura el hecho de que la clínica no disponía de cámaras de seguridad, pese a que David aseguró que había atacado al profesional después de que este se negara a enseñarle unas supuestas grabaciones. La ausencia de estos dispositivos hace imposible contrastar mediante imágenes una parte esencial de su relato.

Los investigadores también tienen en cuenta que el detenido acudió a la clínica portando ya una navaja de unos 14 centímetros que llevaba escondida y que utilizó contra el logopeda en presencia de su propio hijo. Además, después del crimen no abandonó inmediatamente el lugar, sino que permaneció un tiempo en el establecimiento, regresó posteriormente a su domicilio y horas más tarde se presentó voluntariamente en la comisaría de Burjassot. El acusado habría tenido tiempo suficiente para preparar una estrategia defensiva, una circunstancia que también forma parte de las cuestiones que se valoran dentro de la investigación y que tampoco permite confirmar la versión de que actuó exclusivamente bajo un arrebato.

La mancha localizada en la ropa de Vicent no era semen

Otra de las líneas que se habían abierto durante las primeras semanas de la investigación estaba relacionada con una mancha biológica localizada por la Policía Científica en la ropa interior de Vicent. Inicialmente se llegó a barajar la posibilidad de que pudiera tratarse de restos de semen, una hipótesis que habría podido aportar información relevante para comprobar la versión ofrecida por el detenido.

Sin embargo, el análisis de la muestra ha descartado que se trate de restos seminales. El resultado resta relevancia a una de las evidencias que habían sido recogidas durante la inspección de la clínica y que los investigadores habían incorporado a las diligencias para tratar de determinar qué ocurrió en el interior de la consulta.

La investigación tampoco ha encontrado otros elementos que permitan corroborar que Vicent hubiera cometido los abusos sexuales que el detenido aseguró haber presenciado, según las fuentes citadas.

El caso avanza así hacia un futuro juicio con tribunal del jurado sin que, hasta el momento, las pruebas conocidas hayan dado respaldo objetivo a la acusación que David formuló contra el logopeda.

Fiscalía limita el análisis de los dispositivos para evitar una investigación prospectiva

Los investigadores intervinieron durante las primeras diligencias varios dispositivos electrónicos pertenecientes a Vicent, entre ellos dos teléfonos móviles, una tableta y un ordenador. Su contenido se encuentra pendiente de análisis, aunque el acceso a estos aparatos no podrá realizarse de forma indiscriminada.

La Fiscalía ha mostrado sus reticencias a que el volcado permita abrir una investigación general sobre la vida privada del logopeda o sobre posibles delitos que no tengan relación directa con el homicidio o asesinato que se investiga. El Ministerio Público no se opone a que se analicen los dispositivos, pero considera que las diligencias deben limitarse a aquellos aspectos que puedan guardar relación con los hechos objeto de la causa.

El objetivo es evitar lo que se considera una posible investigación prospectiva, es decir, la búsqueda de posibles delitos distintos a los que dieron origen al procedimiento sin que existan indicios concretos que los sustenten. La Fiscalía entiende además que una exploración de ese tipo podría afectar al buen nombre de Vicent, fallecido y sin posibilidad de defenderse de posibles acusaciones. Por ello, en un escrito presentado en la plaza número 11 de la Sección de lo Penal del Tribunal de Instrucción de Valencia, ha calificado de "extravagante" la petición de la Policía Nacional de revisar en profundidad el contenido de todos los dispositivos.

La defensa de David G. S. y la acusación particular sí han mostrado su conformidad con el análisis de los dispositivos, aunque por motivos diferentes. La defensa pretende encontrar elementos que puedan dar credibilidad a la versión de su representado y respaldar la posibilidad de que actuara bajo un arrebato, mientras que la acusación particular considera que el examen servirá para despejar definitivamente cualquier sospecha sobre el logopeda y limpiar su memoria, ya que afirman que no se va a encontrar ningún tipo de contenido pedófilo.

La cronología del crimen: una clínica sin cámaras, una segunda entrada y un niño que llegó a su cita

Vicent D. C., de 32 años, fue asesinado el 15 de junio en la Clínica Diálogo, el centro de logopedia que regentaba en el barrio valenciano de Marxalenes desde 2017. David mató al profesional después de haberse ausentado del establecimiento durante un tiempo. Una de las incógnitas que todavía persisten es cómo consiguió volver a entrar, ya que la puerta contaba con un sistema de apertura controlada desde el interior. Los investigadores tratan de reconstruir sus movimientos y determinar si existió algún tipo de preparación previa o si los hechos respondieron a una reacción impulsiva.

Tras el apuñalamiento, David permaneció todavía unos minutos dentro de la clínica. Alrededor de las 17:15 horas llegó otro niño que tenía concertada una sesión con Vicent y fue el propio detenido quien abrió la puerta y le comunicó que el logopeda no estaba. El menor regresó con su madre y explicó que un hombre con gesto enfadado le había dicho que ese día no habría tratamiento. Después, David abandonó el lugar con su hijo y regresó a su domicilio de Benimàmet, donde se lavó las manos. Posteriormente se desplazó hasta la comisaría de Burjassot y confesó haber matado al logopeda después de interpretar que estaba cometiendo delitos de naturaleza sexual contra su hijo. Era la primera vez que el progenitor llevaba al menor al centro, ya que anteriormente siempre lo había hecho la madre.

El cuerpo de Vicent fue localizado completamente vestido en el interior de la consulta después de que se forzara el acceso a la clínica. El levantamiento del cadáver se practicó pasadas las 21:00 horas. Tres días después, el 18 de junio, familiares, amigos y allegados dieron el último adiós al logopeda en el Tanatorio y Crematorio Municipal de Valencia. Desde entonces, la investigación ha continuado avanzando con discreción y bajo secreto de sumario. El rastro profesional de Vicent también ha experimentado cambios: su número de colegiado ya no figura en el censo público del Colegio General de Logopedas, aunque siguen accesibles referencias a su trayectoria en la web de la Clínica Diálogo y en distintos resultados indexados por los buscadores.

El propio centro había difundido durante años su metodología de trabajo, basada en la evaluación inicial de los pacientes, la elaboración de planes individualizados, el seguimiento continuado y la comunicación con las familias. Vicent era conocido por las familias de sus pacientes y por vecinos y comerciantes de Marxalenes, que habían destacado su cercanía y profesionalidad. Ahora, con el caso encaminado hacia un tribunal del jurado y David G. S. en prisión provisional, comunicada y sin fianza, las principales incógnitas sobre lo ocurrido aquella tarde continúan pendientes de respuesta.