La vida de Vicent, el logopeda asesinado en Valencia: tenía novia, llevaba más de ocho años al frente de la clínica y se apoyaba en sus padres
Vicent, el logopeda asesinado en Valencia, contaba con una trayectoria consolidada y era apreciado por su entorno
Un vecino de Vicent cuenta cómo fueron las últimas horas del logopeda antes del crimen: "Estuve hablando con él por la mañana"
La investigación sobre el crimen ocurrido en la Clínica Diálogo de Valencia continúa abierta mientras la Policía Nacional intenta reconstruir los últimos minutos de vida de Vicent D. C., el logopeda de 32 años que dirigía el centro desde 2017 y que murió apuñalado el pasado lunes por el padre de uno de sus pacientes tras creer que su hijo podría estar siendo víctima de abusos sexuales.
El autor de los hechos, un joven de 24 años sin antecedentes que se entregó a las autoridades en Burjassot poco después de la agresión mortal, ingresó en prisión provisional, comunicada y sin fianza este pasado jueves, mientras continúan las pesquisas.
La muerte de Vicent ha causado una gran consternación en el barrio de Marxalenes, donde se ubica la clínica. Su trayectoria profesional era reconocida por numerosos pacientes y por portales vinculados al ámbito de la logopedia. Además, en cuanto a lo personal, varios vecinos destacan su buen comportamiento y amabilidad.
El perfil de Vicent, el logopeda de Valencia asesinado
Vicent, de 32 años, vivía en la ciudad de Valencia. Tal y como han explicado fuentes cercanas a este medio, tenía novia y estaba independizado. A pesar de ello, seguía manteniendo un vínculo estrecho con sus padres, quienes le ayudaban en la limpieza de la clínica prácticamente a diario.
Algunos vecinos señalan las buenas amistades de Vicent con la gente de la zona. Varias personas consultadas por este medio afirman que les cuesta creer en la veracidad de las acusaciones vertidas contra el logopeda. Consideran que tanto Vicent como su entorno son "muy buena gente" y no le ven capaz.
El logopeda solía conversar con algunos de sus vecinos, según las fuentes consultadas. Se mostraba "siempre dispuesto a echar una mano". "Era muy buena persona, una persona muy trabajadora también", precisan.
Un logopeda especializado en atención temprana y desarrollo infantil
Vicent figuraba como responsable de la Clínica Diálogo, en la calle del Ingeniero La Cierva de Valencia. Estaba graduado en Logopedia y contaba con un máster en Intervención Logopédica por la Universitat de València, además de número de colegiado oficial.
El centro estaba orientado a la evaluación y tratamiento de trastornos del lenguaje, la comunicación y el desarrollo infantil, con especial atención a la primera infancia a través de programas de atención temprana para niños de cero a seis años dirigidos a potenciar su desarrollo cognitivo, físico y emocional, así como a la detección precoz de alteraciones. En su presentación profesional, Vicent definía su labor como la de "dar solución a los problemas relacionados con la voz, la audición, el habla y el lenguaje" integrando conocimientos de biología, psicología, medicina y pedagogía, un enfoque multidisciplinar que completaba con un servicio de psicología sanitaria para la prevención e intervención en salud mental tanto de menores como de adultos.
La trayectoria de la clínica puede seguirse a través de su actividad pública en internet desde 2017. En sus primeros mensajes, Vicent daba la bienvenida a las familias y ofrecía información sobre becas y apoyo a necesidades educativas especiales. Vecinos del entorno aseguran que la clínica mantenía un flujo constante de familias con menores y que era habitual ver a los padres en la zona. Varias madres han destacado ante los medios que sus hijos habían progresado con el profesional y que no habían tenido problemas con él.
David, el agresor del logopeda
El asesino confeso, David G. S., de 24 años, reside en la pedanía valenciana de Benimàmet, cerca de Burjassot, según recogen fuentes como 'Las Provincias'. No contaba con antecedentes, según los registros, pero todo cambió el pasado lunes. El joven acudió por la tarde a la clínica junto a su hijo de dos años y dejó al logopeda a solas con el pequeño. Acto seguido, abandonó el lugar por causas que también se investigan y, posteriormente, regresó al establecimiento. Una vez dentro, según su versión, irrumpió en la consulta al escuchar un grito de su hijo y consideró que podía haber sufrido abusos sexuales, ya que afirma que estaba sin pañal y con los pantalones bajados.
Por ello, asegura que le pidió ver las cámaras de seguridad, pero no pudo comprobar las imágenes y le asestó media docena de puñaladas tras golpearle en diversas ocasiones. Es decir, al regresar a la clínica portaba el arma de unos 13-15 centímetros que luego se encontró junto al cuerpo. El agresor permaneció en el interior del local y a las 17:15 horas le dijo a un menor que tenía cita que el logopeda no podía atenderle. David, entonces, huyó con su hijo a su casa, se lavó y dejó al menor antes de ir a Burjassot a las 18:15. Ya en comisaría, confesó el crimen y fue detenido hasta que pasó a disposición judicial.
Para tratar de refrendar o desmontar el relato del procesado, el grupo de Homicidios de la Policía Nacional mantiene abiertas varias vías de investigación. Los agentes han incautado cuatro dispositivos de la víctima (dos móviles, una tablet y un ordenador) para analizar su contenido, mientras que la Policía Científica estudia una mancha de posibles restos biológicos hallada en la ropa interior del logopeda. El cuerpo fue encontrado completamente vestido tras forzar la puerta de la clínica y presentaba una rigidez de varias horas cuando se procedió al levantamiento pasadas las 21:00 horas. Las muestras biológicas ya están en el laboratorio para determinar si se trata de semen o de otro fluido, siendo por ahora el único elemento material para intentar esclarecer lo ocurrido.