Canarias, en alerta por la calima que afecta a todo el archipiélago: las recomendaciones de Sanidad ante el episodio meteorológico

Canarias continúa en prealerta por calima este domingo, cuando se prevé su mayor afección a las islas
Sanidad ha recordado las precauciones básicas a tomar ante la prealerta por calima en Canarias
Después de la sucesión de borrascas que han azotado a España, el país vive un descanso con un tiempo primaveral en prácticamente toda la península. Sin embargo, la calima ha afectado a las islas Canarias donde todo el archipiélago está en alerta por este motivo.
El Gobierno de Canarias, a través de la Dirección General de Emergencias, mantiene en todas las islas la prealerta por calima, un episodio que arrancó este sábado, afectando sobre todo a medianías y zonas altas del archipiélago, y que podría prolongarse hasta al menos el próximo lunes 23 de febrero.
Las recomendaciones de Sanidad ante la alerta por calima
El fenómeno está provocando una disminución de la visibilidad y podría, asimismo, generar o agravar los problemas de salud de las personas con enfermedades crónicas y respiratorias. En paralelo, el archipiélago también está en prealerta por fenómenos costeros.
La Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, ante la previsión de presencia de calima en varias islas en próximos días, ha recomendado a la población adoptar medidas preventivas como evitar la exposición prolongada al aire libre, mantener puertas y ventanas cerradas y no realizar esfuerzos físicos en el exterior.
Dado que estas fechas coinciden con la celebración del Carnaval y actos multitudinarios en la vía pública, se ha aconsejado especialmente a las personas pertenecientes a grupos sensibles, así como a aquellas que suelen presentar sintomatología durante estos episodios --aunque sea leve, como picor de ojos, nariz o garganta--, que permanezcan atentas a la posible aparición de síntomas.
Asimismo, el departamento regional recomienda reducir el tiempo de permanencia en el exterior, adaptar en la medida de lo posible la participación en actividades al aire libre y priorizar celebraciones en espacios cerrados.
Las concentraciones elevadas de polvo en suspensión puede provocar síntomas leves como la irritación de la nariz, de la garganta, picor de ojos o tos, pero también otros más serios, desencadenando o agravando las crisis asmáticas en las personas que padecen esta enfermedad o empeorando el estado clínico y la sintomatología de los pacientes con enfermedades respiratorias, como el EPOC o el enfisema, o enfermedades del corazón.
De todos modos, señalan que en caso de empeorar los síntomas respiratorios se llame al 112.
