El Ayuntamiento ha reiterado el peligro existente en la zona, donde ya se han registrado episodios similares en las últimas semanas
Un desprendimiento de tierra en la playa nudista de la Solsida de Altea se saldó sin heridos a pesar de que varios usuarios habían ignorado el vallado que prohíbe el acceso
Los vecinos de Altea están viendo este verano recurrentes desprendimientos en diferentes acantilados de sus playas. A primera hora de la tarde del miércoles, la zona registró un desprendimiento de rocas y tierra que cayó directamente sobre la franja del arenal. Pese a que el acceso se encuentra oficialmente cerrado y delimitado por vallas desde hace meses debido a la reiterada inestabilidad del terreno, diversos usuarios se encontraban en el lugar tras ignorar la señalización de peligro. Afortunadamente, los bañistas estaban alejados o dentro del agua y no sufrieron ningún accidente.
Al borde de la tragedia
La playa nudista de la Solsida, en el norte de Altea, constituye uno de los principales atractivos naturales. Este rincón calificado de cala casi virgen atrae cada verano a numerosos bañistas que buscan huir de las masas y a pesar de estar cerrada por incidentes previos, algunos ignoran las vallas y señales. Imprudencias que pueden acabar en tragedia, son recurrentes en la Comunidad Valenciana en estas fechas.
El riesgo persiste
No se trata de un hecho aislado en este tramo del litoral. La playa de la Solsida ha sufrido diversos desprendimientos en anteriores ocasiones, un problema estructural provocado por la propia erosión de las rocas que delimitan la cala.
Fueron precisamente estos episodios previos los que motivaron el cierre preventivo del recinto meses atrás. Las autoridades locales, recuerdan que no pueden poner en peligro sus vidas por ignorar la señalización.

